Los precios internacionales del petróleo registraron fuertes aumentos el jueves, impulsados por nuevos ataques contra embarcaciones comerciales en Medio Oriente y la posibilidad de interrupciones en la producción de crudo debido a un huracán que se aproxima a la costa estadounidense del Golfo de México.
Los futuros del Brent avanzaron 3.9% hasta 104.07 dólares por barril a las 04:17 horas del este de Estados Unidos (08:17 GMT), mientras que los futuros del West Texas Intermediate (WTI) para entrega en noviembre subieron 3.7% a 91.53 dólares por barril.
El incremento respondió a una intensificación de las preocupaciones sobre el suministro mundial de petróleo, particularmente por la inseguridad en el estrecho de Ormuz y las posibles afectaciones a las instalaciones energéticas estadounidenses.
Ataques iraníes reducen el tráfico de buques en el estrecho de Ormuz
El tránsito de embarcaciones por el estrecho de Ormuz cayó a su nivel más bajo en más de dos meses, de acuerdo con información de Reuters basada en datos de la empresa de análisis marítimo Kpler.
La disminución ocurrió después de una serie de ataques atribuidos a Irán contra petroleros que operan en esta ruta estratégica para el comercio internacional de energía.
Durante la última semana, Teherán habría intensificado sus operaciones contra embarcaciones comerciales y reiterado que el estrecho permanece cerrado en medio del prolongado enfrentamiento con Estados Unidos.
La situación representa un cambio respecto a septiembre, cuando el tráfico marítimo había recuperado brevemente los niveles registrados antes del conflicto.
El miércoles, la agencia británica United Kingdom Maritime Trade Operations informó que un petrolero fue alcanzado por varios proyectiles al norte de Qatar. El incidente dejó víctimas, según los reportes.
Los ataques contra petroleros alcanzaron durante la semana pasada su mayor frecuencia semanal desde el inicio del conflicto entre Estados Unidos e Irán, aumentando la preocupación por la seguridad del transporte marítimo de crudo.
Reportes de prensa también señalaron que el Pentágono solicitó al Comando Central de Estados Unidos prepararse para una posible reanudación de operaciones militares de gran escala contra Irán.
Sin embargo, el presidente Donald Trump todavía no había tomado una decisión definitiva sobre el momento de posibles nuevos ataques.
Una intensificación del conflicto podría provocar mayores interrupciones en las exportaciones petroleras de Medio Oriente, especialmente si continúan las restricciones a la navegación por el estrecho de Ormuz.
Ataques en el mar Rojo aumentan los riesgos para las exportaciones sauditas
Las tensiones también se extendieron a las rutas marítimas del mar Rojo y a la infraestructura petrolera de Arabia Saudita.
Los enfrentamientos entre Arabia Saudita y los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Irán, continuaron durante la semana.
De acuerdo con los reportes, fuerzas hutíes atacaron una refinería ubicada en Riad, lo que aumentó las preocupaciones sobre la seguridad de las instalaciones energéticas de la región.
Los ataques contra buques comerciales y centros de producción podrían afectar los calendarios de exportación, elevar los costos de transporte y mantener la presión sobre los precios internacionales del petróleo.
Huracán Isaias amenaza la producción petrolera en el Golfo de México
Además de los riesgos geopolíticos, los operadores del mercado petrolero seguían de cerca la evolución del huracán Isaias y sus posibles efectos sobre la producción estadounidense.
El Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos advirtió que la tormenta podría intensificarse rápidamente y tocar tierra en la costa norte del Golfo de México durante el fin de semana, acompañada de lluvias intensas y vientos con fuerza de huracán.
Los primeros reportes del jueves indicaron que Isaias ya había alcanzado la categoría de huracán.
Ante el deterioro previsto de las condiciones meteorológicas, varias compañías petroleras y gaseras comenzaron a evacuar al personal no esencial de sus instalaciones marinas.
Entre las empresas con mayor exposición a posibles interrupciones de producción se encuentran BP (LSE:BP.), Chevron (NYSE:CVX) y Shell (LSE:SHEL).
Un modelo citado por Reuters estimó que la tormenta podría provocar pérdidas acumuladas de producción de hasta 11.2 millones de barriles de petróleo en el Golfo de México.
La posibilidad de una reducción temporal de la oferta estadounidense se sumó a las preocupaciones sobre el suministro procedente de Medio Oriente, impulsando los precios del crudo.
Inventarios de petróleo en Estados Unidos disminuyen 3.2 millones de barriles
Los datos de inventarios estadounidenses también contribuyeron al aumento de los precios.
Las cifras publicadas el miércoles mostraron que las reservas comerciales de petróleo crudo disminuyeron 3.2 millones de barriles durante la semana terminada el 2 de octubre.
El resultado contrastó con las expectativas del mercado, que anticipaban un incremento de los inventarios.
La caída inesperada reforzó la percepción de condiciones de suministro más ajustadas en el mercado estadounidense.
Sin embargo, los precios del petróleo moderaron parte de sus avances del miércoles después de comentarios de la Agencia Internacional de Energía (AIE) sobre la liberación de reservas estratégicas.
El organismo indicó que completar lo antes posible la liberación previamente anunciada de 400 millones de barriles permitiría incorporar aproximadamente 100 millones de barriles adicionales al mercado.
No quedó claro si esta medida implicaría una nueva liberación de reservas o únicamente la aceleración de los compromisos existentes.
Alza del petróleo genera nuevas preocupaciones sobre inflación y tasas de interés
El encarecimiento del crudo también aumentó las preocupaciones sobre sus posibles consecuencias para la inflación y las decisiones de política monetaria.
Los mayores precios de los combustibles pueden elevar los costos de transporte, producción industrial y consumo de energía, aumentando las presiones inflacionarias en distintas economías.
Si estas condiciones persisten, los bancos centrales podrían enfrentar mayores dificultades para controlar la inflación y considerar nuevos ajustes restrictivos en sus tasas de interés.
Analistas de Deutsche Bank señalaron que existían “pocas señales” de que las presiones inflacionarias relacionadas con la energía estuvieran “disminuyendo”.
La combinación de ataques a las rutas marítimas, posibles pérdidas de producción en Estados Unidos y menores inventarios de crudo mantiene la atención de los inversionistas sobre los riesgos para el suministro mundial de petróleo.
