Los precios del oro registraron una ligera recuperación el jueves, después de caer durante la sesión anterior a su nivel más bajo desde principios de agosto, mientras los inversionistas evaluaban la posibilidad de nuevos aumentos en las tasas de interés de Estados Unidos y las persistentes tensiones geopolíticas en Medio Oriente.
A las 04:42 horas del este de Estados Unidos (08:42 GMT), el oro al contado avanzaba 0.3% a 4,123.76 dólares por onza, mientras que los futuros del metal precioso subían 0.2% a 4,148.30 dólares por onza.
La recuperación se produjo en medio de nuevas preocupaciones por el suministro energético, luego de que Irán intensificara los ataques contra petroleros que atraviesan el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el comercio internacional de petróleo.
De acuerdo con reportes de prensa, la Casa Blanca también analiza posibles ataques militares contra objetivos iraníes antes de las elecciones legislativas de medio mandato previstas para noviembre en Estados Unidos.
Aunque los flujos petroleros de Medio Oriente recuperaron brevemente sus niveles anteriores al conflicto durante septiembre, las amenazas a la seguridad en el estrecho de Ormuz y en el cercano estrecho de Bab el-Mandeb han impulsado los costos del transporte marítimo a máximos históricos.
Neil Welsh, director de Metales de Britannia Global Markets, señaló que la falta de avances diplomáticos sigue aumentando la incertidumbre regional.
“En el ámbito geopolítico, las negociaciones nucleares entre Estados Unidos e Irán permanecen estancadas, principalmente por las diferencias sobre los derechos de enriquecimiento de uranio, mientras continúa la incertidumbre en Medio Oriente”, explicó Welsh en una nota.
Tormenta en el Golfo de México aumenta las presiones sobre el suministro energético
Las preocupaciones por la disponibilidad de petróleo y gas también aumentaron debido a una fuerte tormenta que afecta las instalaciones de producción en la costa estadounidense del Golfo de México.
Según datos de la Marine Minerals Administration citados por Reuters, hasta el miércoles los productores habían suspendido más de una cuarta parte de la producción petrolera en operación y más de 16% de la producción de gas natural de la región.
Estas interrupciones se sumaron a los riesgos asociados con el transporte de petróleo desde Medio Oriente, contribuyendo al incremento de los precios internacionales de la energía.
El encarecimiento del petróleo y el gas ha reforzado las presiones inflacionarias, lo que podría llevar a los bancos centrales a mantener políticas monetarias restrictivas o considerar nuevos aumentos en sus tasas de interés.
Para el oro, las tasas elevadas representan un factor desfavorable, debido a que el metal no genera intereses y pierde atractivo relativo frente a instrumentos financieros que sí ofrecen rendimientos.
Minutas de la Reserva Federal refuerzan expectativas de otro aumento de tasas
Las minutas de la reunión de septiembre de la Reserva Federal mostraron que los 19 funcionarios responsables de la política monetaria respaldaron el incremento de las tasas de interés aprobado durante ese encuentro.
La mayoría también consideró apropiado realizar otro ajuste al alza antes de que termine 2026, aunque el documento indicó que no existía una necesidad inmediata de actuar nuevamente en octubre.
De acuerdo con CME FedWatch, los mercados asignaban una probabilidad aproximada de 20% a un aumento de tasas en octubre y de 80% a que se produjera otro incremento para diciembre.
Las expectativas de una política monetaria estadounidense más restrictiva han favorecido al dólar, generando presión adicional sobre el precio del oro.
Debido a que el metal precioso se cotiza internacionalmente en dólares, el fortalecimiento de la moneda estadounidense encarece su adquisición para compradores que utilizan otras divisas.
La combinación de mayores rendimientos de los bonos del Tesoro, fortaleza del dólar y expectativas de nuevos ajustes monetarios ha limitado el desempeño del oro, pese a las tensiones geopolíticas.
Compras de bancos centrales ayudan a contener las pérdidas del oro
La demanda de los bancos centrales continúa ofreciendo respaldo al mercado del oro, compensando parcialmente las presiones derivadas del entorno de tasas elevadas.
Analistas de ANZ señalaron que las adquisiciones sostenidas por parte de las autoridades monetarias ayudaron a evitar una caída más pronunciada de los precios durante las sesiones recientes.
China destacó entre los compradores, después de que el Banco Popular de China incrementara sus reservas de oro en 740,000 onzas durante septiembre.
Con esta adquisición, la institución acumuló 23 meses consecutivos aumentando sus tenencias del metal precioso.
La continuidad de las compras oficiales ha contribuido a sostener la demanda, incluso cuando los inversionistas privados enfrentan incentivos para trasladar recursos hacia activos que generan intereses.
Las perspectivas de corto plazo para el oro siguen dependiendo de las decisiones de la Reserva Federal, la evolución de la inflación impulsada por los precios de la energía y los acontecimientos geopolíticos en Medio Oriente.
