Los precios del oro se mantuvieron cerca de los US$4,500 por onza el jueves después de retroceder desde máximos recientes, respaldados por la caída de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense de largo plazo tras la ampliación del programa gubernamental de recompras de deuda.
Un dólar más débil y las expectativas de condiciones financieras menos restrictivas también favorecieron al metal precioso. Sin embargo, los inversionistas siguieron atentos a la postura de la Reserva Federal después de que sus últimas minutas mostraran que la inflación continúa siendo una preocupación importante.
A las 02:37 ET (06:37 GMT), XAU/USD bajaba 0.7% a US$4,491.95 por onza, mientras que los futuros del oro avanzaban 0.1% a US$4,549.14. XAG/USD subía 0.1% a US$67.08 por onza, mientras que XPT/USD retrocedía 0.8% a US$1,807.32. El Índice del Dólar estadounidense permanecía prácticamente sin cambios en 98.82.
Las recompras del Tesoro reducen los rendimientos y apoyan al oro
El comportamiento del oro siguió al inesperado anuncio del Tesoro estadounidense de duplicar el tamaño de algunas operaciones de recompra destinadas a mejorar la liquidez de la deuda gubernamental de largo plazo.
La mayor demanda ayudó a reducir los rendimientos de los bonos del Tesoro a largo plazo, ofreciendo un nuevo impulso al oro después de que el metal registrara un avance superior a 4% el miércoles.
La relación entre los rendimientos y el oro es especialmente importante porque el metal no genera intereses. Cuando aumentan los rendimientos de los bonos del Tesoro, los inversionistas pueden obtener mayores ingresos de los instrumentos de renta fija, elevando el costo de oportunidad de mantener oro. Cuando los rendimientos disminuyen, esa desventaja se reduce.
La debilidad del dólar también proporcionó apoyo adicional, ya que una moneda estadounidense más barata reduce el costo del oro para compradores que utilizan otras divisas.
La deuda de Estados Unidos supera los US$40 billones
La intervención del Tesoro llega en un momento de creciente preocupación por las finanzas públicas estadounidenses. La deuda total del gobierno de Estados Unidos superó por primera vez los US$40 billones, según el Departamento del Tesoro.
El nuevo récord ha reavivado las dudas sobre la sostenibilidad fiscal del país, mientras aumentan los gastos relacionados con programas sociales y pagos de intereses y los ingresos gubernamentales se ven afectados por recortes de impuestos.
Analistas de ANZ señalaron que la ampliación del programa de recompras del Tesoro sugiere que las autoridades buscan reducir los costos de financiamiento. Un entorno de condiciones financieras más flexibles normalmente sería favorable para el oro.
ANZ también destacó que el metal ya había comenzado a recuperarse después de tocar brevemente los US$4,000 por onza el mes pasado. El regreso de la demanda de los inversionistas y las compras de los bancos centrales han contribuido a impulsar el repunte.
La inflación mantiene abierta la posibilidad de tasas más altas
Aunque la caída de los rendimientos favorece al oro, las minutas de la reunión de julio de la Reserva Federal mostraron que los responsables de política monetaria continúan preocupados por las presiones inflacionarias.
Varios funcionarios de la Fed estaban dispuestos a aumentar las tasas de interés, mientras que muchos consideraron que sería necesario un mayor endurecimiento monetario si la inflación no avanza hacia el objetivo de 2% del banco central.
De acuerdo con CME FedWatch, los mercados asignan una probabilidad de 67.3% a que la Fed mantenga las tasas sin cambios en septiembre, frente a una probabilidad de 32.7% de un aumento.
La trayectoria de las tasas seguirá siendo determinante para el oro. Unos costos de financiamiento más elevados suelen aumentar el atractivo de los activos que generan intereses, mientras que una política monetaria más flexible reduce el costo de oportunidad de mantener el metal precioso.
Los bancos centrales mantienen fuerte la demanda de oro
Las compras institucionales continúan ofreciendo otro pilar de apoyo al mercado, en medio de la incertidumbre económica y geopolítica global.
Una encuesta del World Gold Council mostró que 45% de los bancos centrales planea aumentar sus reservas de oro, señalando la inflación y las tensiones geopolíticas entre las principales razones.
La combinación de compras de bancos centrales, preocupaciones fiscales y menores rendimientos de los bonos del Tesoro sigue favoreciendo al oro, aunque la posibilidad de un nuevo endurecimiento de la Fed podría limitar las ganancias en el corto plazo.
