Goldman Sachs sostuvo en un informe publicado el lunes que la narrativa sobre una desaceleración de la convergencia económica entre países desarrollados y emergentes podría ser engañosa, principalmente porque muchos análisis no consideran adecuadamente las diferencias en tamaño poblacional.
Según el banco, al medir la convergencia con base en la población, se observa que las economías de menores ingresos han estado reduciendo de manera constante la brecha con las naciones más ricas desde la década de 1980, y no únicamente durante el periodo comprendido entre 2000 y 2010, como sugieren algunos estudios.
Las Mayores Economías de Asia Han Impulsado el Proceso
El informe identificó a varios de los países más poblados de Asia como los principales responsables de este proceso de convergencia económica.
China ha sido un motor fundamental desde principios de la década de 1980, mientras que India, Indonesia y Bangladesh han desempeñado un papel cada vez más importante desde finales de los años noventa.
En conjunto, estas cuatro naciones representan más del 40% de la población mundial, por lo que su desempeño económico tiene un impacto significativo sobre las mediciones globales de convergencia.
Estados Unidos Sigue Destacando Entre las Economías Desarrolladas
Dentro del grupo de economías avanzadas, Goldman Sachs destacó a Estados Unidos como un caso excepcional.
A pesar de contar con uno de los niveles de PIB per cápita más altos del mundo, la economía estadounidense ha seguido registrando un crecimiento por habitante superior al de la mayoría de los países desarrollados.
El banco señaló que esta combinación de altos niveles de ingreso y crecimiento sostenido convierte a Estados Unidos en una excepción destacada entre los mercados maduros.
La Globalización Ha Beneficiado a las Economías de Distintas Formas
Goldman Sachs observó que los periodos de rápida globalización, especialmente entre 2000 y 2010, favorecieron de manera importante a las economías pequeñas con mercados internos limitados.
Sin embargo, el informe indicó que las grandes economías emergentes, particularmente las ubicadas en Asia Oriental, han mostrado un patrón de convergencia más sólido y duradero que se extiende más allá de los años de mayor expansión del comercio global.
Esta resiliencia ha permitido que muchos mercados emergentes continúen cerrando la brecha con las economías desarrolladas incluso mientras evolucionan las dinámicas del comercio internacional.
Los Mercados Emergentes Ganarán Mayor Participación en la Economía Mundial
La continuidad de esta tendencia sugiere que las economías emergentes representarán una proporción cada vez mayor de la actividad económica global en los próximos años.
Goldman Sachs considera que los mercados emergentes de Asia Oriental, en particular, están bien posicionados para incrementar su participación en el PIB mundial gracias a tasas de crecimiento superiores a las observadas en muchas economías desarrolladas.
La Inteligencia Artificial y el Proteccionismo Podrían Definir el Futuro
De cara al futuro, el banco identificó varios factores que podrían influir en la velocidad de la convergencia económica.
El desarrollo y la adopción de inteligencia artificial podrían impulsar significativamente la productividad y el crecimiento económico en Estados Unidos y en algunas economías de Asia Oriental, incluyendo China, Corea del Sur y Taiwán.
Al mismo tiempo, un aumento de las políticas proteccionistas podría debilitar las fuerzas de la globalización que históricamente han favorecido la convergencia económica. Goldman Sachs también advirtió que el cambio climático representa un desafío estructural importante, especialmente para países del sur de Asia y ciertas regiones de África, donde el desarrollo económico podría verse más expuesto a riesgos ambientales.
