Morgan Stanley considera que la actual corrección del mercado bursátil estadounidense podría estar acercándose a su etapa final, con las próximas elecciones legislativas y otros acontecimientos que podrían favorecer una recuperación de las acciones.
En una nota de análisis, el estratega Michael Wilson señaló que el mercado atraviesa un ajuste de mitad del ciclo económico desde junio, agravado por el menor crecimiento del balance de la Reserva Federal, la disponibilidad limitada de capital y la incertidumbre política.
El banco mantiene su objetivo de 8,000 puntos para el S&P 500 al cierre de 2026, aunque contempla una posible caída de corto plazo hacia un rango de entre 7,100 y 7,200 puntos, ligeramente por debajo del promedio móvil de 200 días.
Elecciones legislativas podrían contribuir a estabilizar los mercados
Morgan Stanley identificó tres acontecimientos que podrían ayudar a poner fin a la corrección bursátil.
El primero está relacionado con la inteligencia artificial, particularmente las preocupaciones sobre la disponibilidad y el costo del financiamiento, la seguridad y la oposición de comunidades locales a la construcción de centros de datos.
El banco espera que estas cuestiones alcancen un punto decisivo durante las próximas tres o cuatro semanas.
El segundo factor son las elecciones legislativas del 3 de noviembre, que podrían eliminar una fuente importante de incertidumbre para los inversionistas.
“Las elecciones legislativas suelen representar inicialmente un obstáculo para el mercado y, por lo general, después dan paso a rendimientos muy sólidos durante los siguientes seis a doce meses”, escribió Wilson.
Sin embargo, advirtió que la volatilidad podría prolongarse durante varios días o semanas después de la jornada electoral.
La liquidez representa el mayor riesgo para las acciones
El tercer factor es el endurecimiento de las condiciones financieras, impulsado por los aumentos de tasas de interés de la Reserva Federal, el crecimiento más lento de su balance y los mayores precios de la energía.
“De todas las preocupaciones, creemos que la liquidez representa el mayor riesgo y el principal catalizador para alcanzar un mínimo definitivo”, afirmó Wilson.
El estratega señaló que Kevin Warsh asumió la presidencia de la Reserva Federal con el compromiso de regresar la inflación al objetivo de 2%, aunque el banco central únicamente ha aumentado las tasas de interés una vez desde entonces.
Mientras tanto, los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense de largo plazo han subido más de 100 puntos base desde febrero, incrementando los costos de financiamiento y la presión sobre los mercados.
Un cambio de política monetaria podría impulsar la recuperación
Wilson considera que las condiciones financieras más restrictivas podrían moderar el crecimiento económico y reducir las presiones inflacionarias.
No obstante, una caída más pronunciada del mercado también podría llevar a la Reserva Federal a reconsiderar su política monetaria, favoreciendo potencialmente a las acciones.
“Eso sería positivo para los precios de los activos a corto plazo, incluso si implica un camino más prolongado para alcanzar los objetivos de inflación de la Reserva Federal”, señaló Wilson.
La perspectiva de Morgan Stanley apunta a que las acciones estadounidenses todavía podrían enfrentar nuevas caídas antes de encontrar un mínimo sostenible, aunque una disminución de la incertidumbre electoral, las preocupaciones sobre la inteligencia artificial y las presiones de liquidez podría facilitar una recuperación.
