Los precios del oro se recuperaron el lunes y superaron los 3,900 dólares por onza, mientras los inversionistas regresaban al mercado después de que el metal precioso registrara su peor desempeño mensual desde 2008. La caída del dólar estadounidense contribuyó al repunte, aunque los elevados rendimientos de los bonos, la incertidumbre geopolítica y la debilidad de las acciones tecnológicas continuaron representando riesgos.
A las 04:09 ET (09:09 GMT), el oro al contado subía 0.7%, hasta 3,902.81 dólares por onza, mientras que los futuros estadounidenses del metal avanzaban 0.3%, a 3,911.77 dólares.
La recuperación ocurrió después de una caída de 3.7% en la sesión anterior, que llevó al oro a su nivel más bajo en un año. Algunos inversionistas parecían estar aprovechando los menores precios para comprar, aunque los analistas mantenían una postura cautelosa sobre la posibilidad de una recuperación sostenida.
Metales preciosos presentan movimientos mixtos mientras retrocede el dólar
El avance del oro coincidió con una recuperación de algunos metales preciosos, favorecida por el debilitamiento de la moneda estadounidense.
La plata registró la mayor ganancia entre los principales metales preciosos, con un aumento de 2.6%, hasta 50.4095 dólares por onza. El platino mostró un comportamiento contrario y retrocedió 0.2%, a 1,432.19 dólares.
El paladio al contado ganó 0.1%, hasta 981.70 dólares por onza, mientras que los futuros del paladio cayeron 1%, a 977.75 dólares.
El índice del dólar estadounidense bajó 0.4%, hasta 101.45 puntos, lo que hizo que las materias primas denominadas en dólares resultaran más accesibles para los compradores que utilizan otras monedas.
Este movimiento cambiario ofreció cierto alivio al oro después de las fuertes presiones de venta registradas en octubre.
El metal había sufrido su mayor caída mensual desde 2008, mientras que el descenso de 3.7% de la sesión anterior llevó las cotizaciones a su nivel más bajo en un año.
La recuperación del lunes sugirió que algunos inversionistas consideraron el retroceso como una oportunidad para reconstruir posiciones, aunque persistía la incertidumbre sobre las tasas de interés y los mercados financieros.
Diplomacia con Irán y caída del petróleo influyen en la demanda de activos refugio
Los acontecimientos relacionados con el conflicto entre Estados Unidos e Irán continuaron influyendo en los mercados de materias primas.
Los precios del petróleo disminuyeron por segunda sesión consecutiva antes de las elecciones de medio término estadounidenses del martes, mientras los inversionistas evaluaban la posibilidad de avances diplomáticos.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, señaló que el presidente Donald Trump favorecía una solución negociada al conflicto, lo que elevó las expectativas de que pudieran evitarse nuevas acciones militares y afectaciones al suministro energético.
La posibilidad de una reducción de las tensiones contribuyó a la caída del crudo y moderó algunas preocupaciones sobre la inflación provocada por los costos de la energía.
Sin embargo, la situación geopolítica continuó siendo incierta.
Trump ha advertido en repetidas ocasiones que Washington podría reanudar los ataques militares contra Irán después de las elecciones de medio término. Teherán ha amenazado con una respuesta de mayor alcance si se producen nuevas ofensivas.
Varios países del golfo Pérsico también han expresado preocupación por la posibilidad de que nuevas operaciones militares estadounidenses provoquen un conflicto regional más amplio y destructivo.
Para el oro, la posibilidad de una nueva escalada podría fortalecer la demanda de activos refugio, mientras que las señales de avances diplomáticos podrían reducir parte de ese interés.
Pérdidas en acciones tecnológicas generan presión adicional sobre el oro
La debilidad reciente del oro también ha estado relacionada con los movimientos de los mercados accionarios, especialmente con las ventas registradas en el sector tecnológico.
Los inversionistas que enfrentan pérdidas en otras partes de sus portafolios han vendido posiciones en oro para obtener liquidez, aumentando la presión bajista sobre el metal precioso.
Este tipo de operaciones puede presentarse durante periodos de tensión financiera, incluso cuando la incertidumbre geopolítica normalmente favorecería la demanda de oro.
Las acciones estadounidenses enfrentaban la posibilidad de nuevas caídas el lunes, después de que resurgieran las preocupaciones sobre las consecuencias financieras de las inversiones a gran escala en inteligencia artificial.
La debilidad de Wall Street, encabezada por las compañías tecnológicas, ha generado dudas sobre si el elevado gasto en infraestructura de inteligencia artificial producirá rendimientos suficientes.
Por lo tanto, la volatilidad persistente en los mercados accionarios podría seguir generando ventas de oro, especialmente si los inversionistas necesitan cubrir pérdidas o reducir su exposición en distintos activos.
ANZ advierte que los altos rendimientos de los bonos del Tesoro podrían limitar las ganancias
Los analistas de ANZ señalaron que los elevados rendimientos de los bonos podrían dificultar que el oro mantenga una recuperación significativa.
Debido a que el oro no genera ingresos por intereses, los mayores rendimientos de los bonos gubernamentales pueden reducir su atractivo relativo para los inversionistas.
ANZ también destacó la fortaleza del consumo estadounidense, que crecía a una tasa anualizada de 3.8%, lo que indicaba que la actividad económica seguía mostrando resistencia.
La continuidad de esta fortaleza económica podría mantener elevados los rendimientos de los bonos del Tesoro y reducir las expectativas de una política monetaria más flexible.
No obstante, ANZ observó que la demanda de oro se ha mantenido relativamente sólida a pesar del aumento de los rendimientos.
Los fondos cotizados en bolsa respaldados por oro registraron entradas superiores a 50 toneladas durante septiembre, incluso cuando los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense superaban el 5%.
De acuerdo con el banco, estos flujos sugieren que la relación inversa tradicional entre los precios del oro y los rendimientos de los bonos se ha debilitado.
La resistencia de la demanda de inversión podría brindar apoyo al metal precioso, aunque los altos rendimientos continúan siendo un posible obstáculo para nuevas ganancias.
El oro podría consolidarse cerca de los 4,000 dólares antes de una recuperación sostenida
ANZ prevé que los altos rendimientos de los bonos y un dólar estadounidense más fuerte limiten el potencial alcista del oro en el corto plazo.
El banco considera posible que el metal precioso atraviese una etapa de consolidación alrededor de los 4,000 dólares por onza, con cotizaciones que podrían ubicarse por debajo de ese nivel antes de que se establezca una recuperación más duradera.
El repunte del lunes por encima de los 3,900 dólares indica que los inversionistas han regresado al mercado después de la fuerte caída de octubre, aunque las perspectivas siguen siendo sensibles a diversos factores.
Los movimientos del dólar y de los rendimientos de los bonos del Tesoro, los acontecimientos relacionados con el conflicto con Irán y una mayor volatilidad en las acciones tecnológicas estadounidenses podrían influir en los precios del oro.
También se dará seguimiento a los flujos de inversión hacia los fondos respaldados por oro, en busca de señales de que la demanda continúa siendo sólida a pesar del entorno de tasas de interés elevadas.
