Los precios del petróleo bajaron el jueves, poniendo fin a una racha de tres sesiones consecutivas al alza, mientras los inversionistas evaluaban los acontecimientos en Medio Oriente y nuevas señales de una reducción de inventarios de crudo en Estados Unidos.
El Brent, referencia internacional del petróleo, cayó 1.5% hasta los 96.30 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) estadounidense perdió 1.2% y se ubicó en 94.84 dólares por barril.
La corrección se produjo después de que ambos contratos avanzaran cerca de 2% en la sesión previa, alcanzando sus niveles más altos en más de una semana.
El acuerdo entre Israel y Líbano reduce parte de la tensión, pero persisten los riesgos
Los mercados energéticos continuaron centrados en el conflicto que involucra a Estados Unidos e Irán, una situación que ha incorporado una importante prima de riesgo geopolítico a los precios del petróleo.
Entre los acontecimientos más recientes destacan reportes sobre ataques con misiles iraníes contra Kuwait y Bahréin, así como operaciones militares estadounidenses en la isla iraní de Qeshm, cerca del Estrecho de Ormuz. Al mismo tiempo, Israel amplió sus operaciones en el sur de Líbano contra posiciones controladas por Hezbolá.
El miércoles por la noche, Israel y Líbano acordaron implementar un frágil alto al fuego. Sin embargo, el acuerdo depende de que Hezbolá, respaldado por Irán, suspenda sus hostilidades. Cabe destacar que el grupo no participó en las negociaciones impulsadas por Estados Unidos.
Los esfuerzos diplomáticos entre Washington y Teherán continúan mostrando pocos avances, lo que alimenta la preocupación de que el conflicto pueda prolongarse y afectar aún más el suministro energético de la región.
El Estrecho de Ormuz sigue siendo uno de los principales focos de atención. Esta vía marítima estratégica, por donde normalmente transita alrededor del 20% del petróleo mundial, permanece prácticamente cerrada al tráfico comercial desde que comenzó el conflicto a finales de febrero.
Algunas preocupaciones disminuyeron después de que el presidente estadounidense Donald Trump afirmara en una entrevista que Irán había aceptado no desarrollar armas nucleares, lo que renovó las expectativas de una posible solución diplomática.
Además, según The Wall Street Journal, Trump comunicó a sus asesores que no reanudará ataques contra Irán a menos que fuerzas estadounidenses sufran bajas.
La presión política interna también parece aumentar. La Cámara de Representantes aprobó una resolución destinada a impedir una mayor participación militar estadounidense, aunque la medida aún debe superar el Senado.
“Cada día que pasa sin que se reanuden los flujos de petróleo hace que el mercado sea cada vez más vulnerable. Esto aumenta la presión para alcanzar un acuerdo”, señalaron analistas de ING.
La fuerte caída de inventarios en EE.UU. limita las pérdidas
A pesar del alivio parcial en el frente geopolítico, los datos de inventarios en Estados Unidos ayudaron a sostener los precios.
La Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) informó que las existencias de crudo disminuyeron en 8 millones de barriles durante la semana terminada el 29 de mayo, muy por encima de la expectativa del mercado de una reducción cercana a 3 millones de barriles.
“Aunque los inventarios suelen disminuir estacionalmente a medida que las refinerías aumentan su actividad, el ritmo de caída ha sido más rápido de lo habitual”, indicaron los analistas de ING.
Las exportaciones estadounidenses de crudo aumentaron hasta 5.9 millones de barriles diarios, uno de los niveles más altos registrados, debido a que compradores de Europa y Asia buscaron suministros alternativos frente a las interrupciones relacionadas con Medio Oriente.
Las preocupaciones sobre la oferta global siguen respaldando al mercado. La EIA estima que los inventarios mundiales continúan reduciéndose rápidamente y podrían alcanzar niveles críticamente bajos antes del pico de demanda del verano si la tendencia actual continúa.
Los riesgos de suministro siguen siendo el principal foco del mercado
Aunque el acuerdo de alto al fuego redujo parte de la incertidumbre inmediata, los participantes del mercado continúan atentos a posibles interrupciones en el suministro mundial.
La combinación de inventarios decrecientes, exportaciones afectadas y negociaciones inciertas entre Estados Unidos e Irán mantiene a los inversionistas vigilando de cerca cualquier acontecimiento que pueda influir en la oferta física de petróleo y en la evolución futura de los precios.
