Barclays elevó su pronóstico de cierre de año para el S&P 500 a 7,800 puntos desde 7,650 y presentó por primera vez un objetivo de 8,800 puntos para 2027, apoyándose en una mejora de las perspectivas de utilidades corporativas pese a un entorno de mercado cada vez más complejo.
La firma señaló que las acciones continúan enfrentando múltiples factores de incertidumbre. “Equities remain choppy as peace talks stop and start, and questions linger around AI spend, funding and monetization, higher for longer rates, and consumer strength”, escribieron los estrategas encabezados por Venu Krishna.
Según Barclays, la economía sigue mostrando señales que respaldan una visión favorable para la renta variable. Los datos del mercado laboral continúan siendo sólidos, reduciendo los riesgos de recesión, aunque esa misma fortaleza podría retrasar futuros recortes de tasas. Asimismo, la firma observó que los costos de producción vuelven a aumentar, aunque todavía no representan una amenaza para el ciclo económico.
Aun así, “the balance of risks still leans constructive”, indicaron los estrategas.
Barclays elevó su estimación de ganancias por acción para el S&P 500 en 2026 a 337 dólares desde 321 dólares. Aunque la previsión sigue ligeramente por debajo del consenso del mercado de 341 dólares, implica un crecimiento cercano al 21% frente a los 279 dólares estimados para 2025.
La mejora refleja una temporada de resultados del primer trimestre mejor de lo esperado, el apoyo de la inflación al crecimiento nominal de los ingresos y la fortaleza observada en sectores industriales.
La entidad también presentó una estimación preliminar de ganancias por acción para 2027 de 389 dólares, ligeramente inferior al consenso de Wall Street de 398 dólares.
El aumento del objetivo para el índice responde principalmente a estas mejores expectativas de utilidades. No obstante, Barclays redujo ligeramente sus supuestos de valuación, asignando a las grandes tecnológicas una relación de 26 veces utilidades, frente a 27.5 veces anteriormente.
La firma explicó que el ajuste refleja la incertidumbre relacionada con el tamaño de las inversiones en inteligencia artificial, las necesidades de financiamiento y el calendario para monetizar dichos proyectos. Para el conjunto del índice, Barclays utiliza una valuación promedio equivalente a 23 veces las ganancias estimadas para 2026.
“The equity bull case remains intact, but earnings and AI capex visibility must do more of the work as Fed support fades and positioning is less able to absorb disappointment”, señalaron los estrategas.
De cara a la segunda mitad del año, Barclays identificó como principales riesgos un posible repunte de la inflación, un margen más limitado para cambios en la política monetaria bajo el nuevo liderazgo de la Reserva Federal y señales de debilitamiento del consumo.
En cuanto a la inteligencia artificial, la entidad prevé que el gasto de capital de los grandes proveedores de infraestructura tecnológica superará 1.1 billones de dólares para 2028, alrededor de 26% por encima de las estimaciones actuales del mercado. Sin embargo, los analistas advirtieron sobre “a growing mismatch between internally generated cash flow and projected capital requirements.”
Respecto a sectores, Barclays rebajó su recomendación para el sector financiero a Neutral debido a preocupaciones relacionadas con el crédito privado, riesgos regulatorios y posibles disrupciones derivadas de la inteligencia artificial.
Por el contrario, elevó el sector salud a Neutral al considerar que gran parte de las revisiones negativas de utilidades ya se encuentran reflejadas en los precios de las acciones.
La firma mantiene una visión positiva sobre Tecnología, Medios y Telecomunicaciones (TMT), Industriales y Servicios Públicos, mientras conserva una postura negativa sobre Consumo, donde prevé que una inflación más elevada y un crecimiento más moderado de los ingresos generarán “lagged pressure in 2H.”
