Los precios del oro avanzaron el jueves, recuperándose de las pérdidas de la sesión anterior, mientras los inversionistas evaluaban el impacto del acuerdo provisional entre Estados Unidos e Irán frente a las señales de que la Reserva Federal aún podría endurecer su política monetaria este año.
El oro al contado ganó 0.3% y se ubicó en 4,269.42 dólares por onza a las 05:46 ET (09:46 GMT), mientras que los futuros del metal retrocedieron 2.1% hasta 4,288.72 dólares por onza.
La recuperación se produjo después de una caída de 1.7% registrada el miércoles, cuando el fortalecimiento del dólar y el aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro presionaron al mercado de metales preciosos.
El acuerdo entre Washington y Teherán mejora el ánimo de los mercados
El metal precioso encontró apoyo tras la firma de un memorando de entendimiento de 14 puntos entre Estados Unidos e Irán destinado a reducir las tensiones geopolíticas.
El acuerdo establece un periodo de negociación de 60 días y contempla el libre tránsito por el Estrecho de Ormuz, una ruta clave para el transporte mundial de petróleo y gas.
Además, se espera que el tráfico marítimo en la zona recupere su capacidad total dentro de los próximos 30 días.
La posibilidad de una normalización de los flujos energéticos ayudó a reducir los temores sobre una interrupción prolongada del suministro global de petróleo.
El oro mantiene su atractivo como refugio
A pesar de la mejora en el panorama geopolítico, muchos inversionistas continuaron recurriendo al oro como activo defensivo.
Si bien el acuerdo ha reducido los riesgos de un repunte inflacionario impulsado por la energía, persisten dudas sobre la evolución de la economía mundial.
Esta combinación de factores permitió que el oro conservara parte de su atractivo como herramienta de cobertura dentro de las carteras de inversión.
Las señales de la Fed limitan el avance
El potencial alcista del metal se vio restringido después de que la Reserva Federal mantuviera las tasas de interés en un rango de 3.50% a 3.75%.
Además, el banco central indicó que aún existe margen para nuevas alzas si la inflación continúa siendo persistente.
Las proyecciones actualizadas mostraron que nueve de los diecinueve funcionarios de la Fed esperan al menos un incremento de tasas durante 2026.
Warsh reafirma el compromiso contra la inflación
En su primera reunión como presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh mantuvo una postura firme respecto al control de la inflación.
Warsh destacó la necesidad de restaurar la estabilidad de precios, mientras que la Fed también elevó sus previsiones inflacionarias.
Estas señales llevaron a los mercados a reducir las expectativas de futuros recortes de tasas y fortalecieron al dólar estadounidense.
Un dólar fuerte sigue siendo un obstáculo
La apreciación del dólar suele afectar negativamente al oro, ya que encarece su compra para inversionistas que operan con otras monedas.
Asimismo, tasas de interés más elevadas incrementan el costo de oportunidad de mantener activos que no generan rendimiento, como el oro.
Por ello, aunque el acuerdo entre Estados Unidos e Irán brindó apoyo a los precios del metal precioso, las expectativas de una política monetaria más restrictiva continúan limitando nuevas ganancias.
