Los precios del petróleo retrocedieron con fuerza el lunes después de que Estados Unidos e Irán anunciaran un acuerdo preliminar para poner fin al conflicto y restablecer el tránsito marítimo a través del Estrecho de Ormuz.
La posibilidad de que vuelvan a fluir los suministros energéticos por una de las rutas comerciales más importantes del mundo llevó a los mercados a descontar una mejora en la oferta global, impulsando una nueva caída de los precios del crudo.
Los Precios del Crudo Amplían las Pérdidas
A las 06:30 GMT, los futuros del Brent bajaban 3.65 dólares, o 4.2%, hasta 83.68 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate estadounidense perdía 4.13 dólares, o 4.9%, hasta 80.75 dólares por barril.
Ambos contratos tocaron sus niveles más bajos desde el 10 de marzo, después de haber caído más de 3% durante la sesión del viernes.
La reacción refleja el creciente optimismo de los inversionistas sobre una eventual normalización de los flujos energéticos internacionales.
La Reapertura del Estrecho de Ormuz Impulsa el Sentimiento
El primer ministro de Pakistán, cuyo país ha actuado como mediador durante el conflicto, informó que Estados Unidos e Irán firmarán un memorando de entendimiento en Suiza el próximo viernes.
El presidente Donald Trump declaró que el Estrecho de Ormuz volverá a operar de manera “toll free” y que el bloqueo naval estadounidense sobre los puertos iraníes también será levantado.
Por su parte, la agencia iraní semioficial Mehr informó que el borrador del acuerdo contempla la reapertura del estrecho dentro de un plazo de 30 días bajo mecanismos administrados por Irán.
Desaparece Parte de la Prima por Riesgo Geopolítico
Los analistas señalaron que el mercado está eliminando rápidamente la prima por riesgo geopolítico que impulsó los precios durante el conflicto.
“La prima por riesgo geopolítico que se había incorporado al precio del crudo está siendo eliminada de manera bastante agresiva, ya que los operadores descuentan la perspectiva de una recuperación de los flujos petroleros”, afirmó Tim Waterer, analista jefe de mercados de KCM Trade.
El cierre del Estrecho de Ormuz durante más de tres meses eliminó millones de barriles de petróleo y gas de los mercados internacionales. Antes del conflicto, cerca de una quinta parte del comercio mundial de petróleo y gas natural licuado transitaba por esta vía marítima.
Persisten Dudas Sobre la Recuperación de la Oferta
A pesar de la reacción positiva inicial, los inversionistas siguen atentos a la velocidad con la que los productores de Oriente Medio podrán restablecer la producción y las exportaciones.
También existe incertidumbre sobre los daños sufridos por la infraestructura energética y sobre la rapidez con la que las navieras regresarán a la región.
Según Vivek Dhar, estratega de materias primas de Commonwealth Bank of Australia, “While these uncertainties suggest upside risks to our forecast for Brent oil futures to reach $80/bbl by the end of the year, it’s worth noting that oil flows through the Strait of Hormuz just needs to reach 60-70% of pre-war levels to return oil markets to pre-war oversupply expectations.”
El Mercado Vigila la Implementación del Acuerdo
El viceministro de Relaciones Exteriores de Irán, Kazem Gharibabadi, señaló que un acuerdo más amplio será negociado durante un periodo de alto al fuego de 60 días.
Al mismo tiempo, las naciones del E4 — Reino Unido, Francia, Alemania e Italia — indicaron que están dispuestas a levantar sanciones contra Irán a cambio de avances relacionados con su programa nuclear.
Los analistas consideran que la atención del mercado se centrará ahora en la implementación efectiva del acuerdo.
“Beyond the immediate price reaction, attention will now shift toward the pace of actual supply normalization and compliance with the agreement,” señaló Priyanka Sachdeva, analista senior de Phillip Nova.
Además, agregó: “While the conflict may have come to an end and oil flows through the Strait of Hormuz may gradually return to normal, the damage already done cannot be reversed overnight. This includes not only any physical damage to oil infrastructure but also the economic strain endured by oil importing economies that have faced elevated energy costs for months.”
