Los precios del petróleo registraron fuertes avances el viernes y se aproximaron a sus niveles más altos en seis meses, ante la posibilidad de que Estados Unidos reanude las operaciones militares contra Irán. La incertidumbre sobre una solución diplomática al conflicto en Medio Oriente volvió a generar preocupaciones por posibles interrupciones en el suministro mundial de crudo.
A las 04:14 ET (08:14 GMT), los futuros del Brent para entrega en diciembre subían 2.3%, hasta 117.17 dólares por barril, mientras que los contratos del West Texas Intermediate (WTI) estadounidense avanzaban 1.8%, a 103.80 dólares.
Durante las primeras operaciones, el Brent alcanzó los 117.84 dólares por barril, su nivel más elevado desde finales de abril.
Ambos referentes internacionales se encaminaban a registrar su cuarto mes consecutivo con ganancias superiores al 10%, impulsados por la persistencia de los riesgos geopolíticos y las preocupaciones sobre la disponibilidad de petróleo.
Trump analiza opciones militares mientras persisten las tensiones con Irán
El repunte del petróleo ocurrió después de que surgieran informes sobre una reunión entre el presidente estadounidense Donald Trump y altos funcionarios militares para evaluar posibles operaciones contra Irán.
De acuerdo con The Wall Street Journal, el almirante Brad Cooper, comandante del Comando Central de Estados Unidos, presentó el jueves en la Casa Blanca distintas alternativas militares relacionadas con el conflicto.
En la reunión también participaron el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y otros funcionarios de alto nivel.
Las conversaciones incluyeron el bloqueo estadounidense que continúa vigente y la posibilidad de reanudar operaciones militares de gran escala contra territorio iraní.
Trump había señalado previamente que podrían realizarse nuevos ataques después de las elecciones intermedias estadounidenses programadas para el 3 de noviembre.
Cuando se le preguntó el miércoles si contemplaba ordenar operaciones adicionales, el mandatario respondió que “todo es posible”.
Sus declaraciones aumentaron la incertidumbre sobre la evolución del conflicto y reforzaron los temores de que una escalada militar pueda afectar instalaciones de producción, infraestructura energética y rutas de exportación de petróleo.
La posibilidad de nuevas acciones militares ha mantenido a los operadores atentos a cualquier acontecimiento que pueda modificar las perspectivas de suministro.
Negociaciones diplomáticas enfrentan obstáculos para alcanzar un acuerdo
A pesar de las amenazas de una nueva escalada militar, Washington ha mantenido contactos diplomáticos destinados a encontrar una solución al conflicto con Teherán.
El vicepresidente estadounidense JD Vance se comunicó con Mohsen Rezaei, funcionario iraní vinculado con asuntos de seguridad, como parte de los esfuerzos para reactivar las negociaciones.
Paralelamente, distintos mediadores han trabajado en propuestas que podrían establecer las condiciones para poner fin a las hostilidades.
Sin embargo, informes sobre el rechazo de Irán a una propuesta de acuerdo han reducido las expectativas de que pueda alcanzarse una solución en el corto plazo.
La falta de avances concretos mantiene la incertidumbre en los mercados energéticos, donde los inversionistas consideran tanto la posibilidad de una salida diplomática como el riesgo de nuevos enfrentamientos.
Un acuerdo que reduzca las tensiones podría aliviar las preocupaciones sobre el suministro de crudo. Por el contrario, un deterioro de las relaciones entre Washington y Teherán podría aumentar la volatilidad de los precios.
Estrecho de Ormuz concentra las preocupaciones sobre el suministro petrolero
Uno de los principales focos de atención del mercado continúa siendo el estrecho de Ormuz, una ruta marítima estratégica para el transporte de petróleo desde el golfo Pérsico.
Por esta vía circulan importantes volúmenes de crudo destinados a los mercados internacionales, por lo que cualquier interrupción del tráfico comercial podría tener consecuencias significativas para el suministro energético mundial.
La posibilidad de nuevas operaciones militares contra Irán ha incrementado las preocupaciones sobre la seguridad de los buques petroleros y de las instalaciones regionales.
Los operadores también vigilan los riesgos que enfrentan las terminales de exportación, refinerías y otras instalaciones utilizadas para procesar y transportar hidrocarburos.
Estas amenazas han contribuido a mantener una prima de riesgo geopolítico en los precios internacionales del petróleo.
La importancia del estrecho de Ormuz para el comercio energético mundial explica la sensibilidad del mercado ante cualquier señal de escalada militar en la región.
Ataques de los hutíes aumentan los riesgos para la infraestructura energética saudita
La situación de seguridad en Medio Oriente también se vio afectada por nuevos incidentes relacionados con el movimiento hutí de Yemen, alineado con Irán.
Según la agencia Saudi Press Agency, los sistemas de defensa aérea de Arabia Saudita interceptaron otro misil balístico lanzado hacia la Provincia Oriental del reino.
El incidente fue reportado el jueves y ocurrió después de que los hutíes afirmaran haber atacado la refinería de Ras Tanura durante la misma semana.
Ras Tanura forma parte de la infraestructura petrolera estratégica de Arabia Saudita, por lo que las amenazas contra estas instalaciones generan preocupación entre los participantes del mercado.
Los riesgos de ataques contra refinerías, centros de procesamiento y terminales de exportación han aumentado la incertidumbre sobre la continuidad de las operaciones energéticas regionales.
Aunque no se había confirmado una interrupción significativa del suministro como consecuencia del último incidente, la persistencia de las amenazas ha contribuido a sostener los precios del crudo.
Inventarios de petróleo en Estados Unidos caen inesperadamente
Los datos de oferta estadounidense también proporcionaron respaldo a las cotizaciones durante la semana.
La Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) informó que los inventarios comerciales de petróleo crudo disminuyeron 1.9 millones de barriles durante la semana que terminó el 23 de octubre.
Las existencias totales se ubicaron en 410.6 millones de barriles, en contraste con las expectativas del mercado, que anticipaban un incremento moderado.
La reducción inesperada de inventarios sugirió una disponibilidad de crudo más ajustada de lo previsto en el mercado estadounidense.
Los descensos en las reservas comerciales suelen apoyar los precios cuando indican una menor oferta disponible o condiciones de demanda más firmes.
En este caso, la caída de inventarios se sumó a las preocupaciones geopolíticas, fortaleciendo el impulso alcista de los principales referentes internacionales.
Perspectivas del petróleo dependen de Irán y de la seguridad del suministro
El comportamiento del mercado petrolero seguirá condicionado por la evolución de las relaciones entre Estados Unidos e Irán, los esfuerzos diplomáticos y la seguridad de las instalaciones energéticas de Medio Oriente.
Una solución negociada podría reducir las expectativas de interrupciones en el suministro y disminuir parte de la prima de riesgo incorporada en las cotizaciones.
Sin embargo, nuevas operaciones militares o ataques contra infraestructura petrolera podrían incrementar las preocupaciones sobre la disponibilidad de crudo y generar presiones adicionales al alza.
Los inventarios estadounidenses también seguirán siendo un indicador relevante para evaluar las condiciones de oferta y demanda.
Con el Brent cerca de sus máximos de seis meses y ambos referentes encaminados a registrar un cuarto avance mensual consecutivo superior al 10%, los inversionistas continuarán atentos a los acontecimientos políticos, militares y energéticos que puedan modificar el equilibrio del mercado.
