Las acciones de Intel (NASDAQ:INTC) cayeron 25% en las operaciones previas a la apertura del mercado estadounidense, después de que el fabricante de semiconductores presentara previsiones de ingresos y utilidades para el cuarto trimestre considerablemente inferiores a las expectativas de Wall Street, a pesar de haber reportado resultados mejores de lo previsto durante el tercer trimestre.
La fuerte caída reflejó las preocupaciones de los inversionistas por la debilidad del mercado de computadoras personales, las menores expectativas de rentabilidad y los desafíos que enfrenta Intel mientras busca fortalecer sus operaciones de fabricación de chips.
La compañía registró una utilidad ajustada de 0.52 dólares por acción durante el tercer trimestre, superando los 0.40 dólares esperados por los analistas. Los ingresos aumentaron 21% interanual, hasta 16,500 millones de dólares, ligeramente por encima de la estimación de consenso de 16,480 millones de dólares.
Sin embargo, el desempeño trimestral positivo quedó eclipsado por unas previsiones que apuntan a una desaceleración durante los últimos tres meses del año.
Previsiones de ingresos y utilidades para el cuarto trimestre decepcionan al mercado
Intel anticipó ingresos de entre 15,000 y 16,000 millones de dólares para el cuarto trimestre, una cifra considerablemente inferior a los 17,080 millones de dólares previstos por los analistas.
El punto medio del rango proyectado, de 15,500 millones de dólares, representa una diferencia negativa de aproximadamente 9% frente a las expectativas del mercado.
La compañía también espera una utilidad ajustada de 0.25 dólares por acción, en comparación con la previsión de consenso de 0.44 dólares.
Las perspectivas más débiles ponen de manifiesto las condiciones contrastantes entre sus principales divisiones, con una fuerte demanda de procesadores para centros de datos que compensa parcialmente la presión persistente sobre el mercado de computadoras personales.
El director ejecutivo, Lip-Bu Tan, reconoció los desafíos que enfrenta la industria, pero destacó la solidez de la demanda de los productos de Intel.
“A pesar de las dificultades a corto plazo en la industria de las computadoras personales, la demanda de nuestros procesadores sigue siendo sólida”, afirmó Tan.
El directivo añadió que los resultados del tercer trimestre reflejaron mejoras en la ejecución operativa, una mayor disponibilidad de suministro y avances en la tecnología de fabricación de semiconductores de la compañía.
Debilidad del mercado de computadoras personales podría continuar hasta 2027
La división Client Computing and Physical AI Group de Intel reportó ingresos de 8,100 millones de dólares durante el tercer trimestre, una disminución de 5% respecto al mismo periodo del año anterior.
La caída reflejó las condiciones desfavorables del mercado de computadoras personales, que continúan afectando la demanda de procesadores para estos equipos.
El director financiero, David Zinsner, indicó que la desaceleración probablemente continuará al menos durante la primera mitad de 2027.
Estas perspectivas sugieren que una recuperación significativa de las operaciones de Intel relacionadas con computadoras personales podría tardar más de lo que anticipaban los inversionistas.
Los analistas de Baird también expresaron cautela respecto a las perspectivas de la compañía tanto en el negocio de computadoras personales como en el de centros de datos.
“Las bases de comparación más favorables en el segmento de clientes no aparecerán hasta la segunda mitad de 2027, mientras seguimos proyectando pérdidas de participación de mercado en ambos segmentos durante 2027”, señalaron los analistas en una nota dirigida a sus clientes.
Su evaluación indica que las comparaciones interanuales más favorables para el negocio de computadoras personales podrían no presentarse hasta el segundo semestre de 2027, mientras que las presiones competitivas continuarían afectando la participación de mercado de Intel.
Ingresos de centros de datos aumentan 78% por fuerte demanda de procesadores
A pesar de la debilidad del mercado de computadoras personales, Intel registró un crecimiento considerable en su división Data Center and AI.
Los ingresos del segmento aumentaron 78% interanual, hasta alcanzar 7,300 millones de dólares durante el tercer trimestre.
De acuerdo con Zinsner, este desempeño representó el mayor crecimiento de ingresos del negocio de centros de datos de Intel en los últimos 15 años.
El incremento reflejó una demanda sólida de procesadores para servidores, proporcionando una importante fuente de crecimiento mientras la empresa enfrenta condiciones más débiles en otras áreas.
La demanda de infraestructura informática continúa siendo un factor relevante para los fabricantes de semiconductores, particularmente ante la expansión de la capacidad de los centros de datos.
Sin embargo, el sólido desempeño no fue suficiente para compensar las preocupaciones relacionadas con las previsiones del cuarto trimestre y la posibilidad de que continúen las presiones competitivas.
El contraste entre ambas divisiones refleja los desafíos de Intel para aprovechar las oportunidades de crecimiento en centros de datos mientras enfrenta una menor demanda en su negocio tradicional de computadoras personales.
Previsión de margen bruto anticipa nuevas presiones sobre la rentabilidad
Intel reportó una mejora en su margen bruto ajustado durante el tercer trimestre, al aumentar a 44.1%, frente al 40% registrado un año antes.
La expansión reflejó una mayor rentabilidad durante el periodo, respaldada por el desempeño operativo de la compañía.
Sin embargo, Intel espera que el margen bruto ajustado disminuya a aproximadamente 38% durante el cuarto trimestre.
La caída proyectada representa un deterioro considerable respecto al nivel del tercer trimestre y aumenta las preocupaciones sobre la capacidad de generación de utilidades en el corto plazo.
Los inversionistas están atentos a la capacidad de Intel para mantener las mejoras en eficiencia de fabricación y rentabilidad mientras administra las fluctuaciones en la demanda de sus productos.
La previsión de un margen más bajo contribuyó a la reacción negativa del mercado, a pesar de que las utilidades del tercer trimestre superaron las expectativas.
Intel Foundry incrementa ingresos 58% mientras inversionistas evalúan estrategia de fabricación
El negocio de fabricación de semiconductores de Intel también registró un crecimiento importante durante el trimestre.
Intel Foundry reportó ingresos de 6,700 millones de dólares, un incremento de 58% frente al año anterior.
La compañía generó 5,100 millones de dólares en flujo de efectivo operativo durante el tercer trimestre, proporcionando otra referencia de su desempeño financiero.
No obstante, los inversionistas continúan evaluando si Intel podrá atraer suficientes clientes externos de fabricación para respaldar su programa de inversión a largo plazo.
La estrategia de Intel Foundry depende de desarrollar una operación competitiva de fabricación de semiconductores que pueda obtener contratos de clientes distintos de las propias divisiones de productos de la compañía.
Por esta razón, los avances en procesos de fabricación de última generación, expansión de capacidad y acuerdos comerciales seguirán siendo indicadores importantes de su proceso de recuperación.
Inversionistas esperan detalles adicionales sobre la estrategia de recuperación
Se espera que la próxima conferencia de resultados de Intel proporcione información adicional sobre su plan de desarrollo tecnológico, los compromisos de clientes y las medidas para enfrentar la debilidad del mercado de computadoras personales.
Los inversionistas buscarán señales de que las ventas de procesadores para centros de datos pueden continuar respaldando los ingresos mientras la compañía trabaja para fortalecer su posición competitiva.
Las actualizaciones sobre procesos de fabricación de nueva generación y capacidad de Intel Foundry también podrían ayudar a esclarecer las perspectivas de su estrategia de inversión a largo plazo.
Aunque los resultados del tercer trimestre superaron las expectativas, la fuerte caída de las acciones antes de la apertura indica que los inversionistas están dando mayor importancia a las previsiones más débiles para el cuarto trimestre.
Con ingresos, utilidades ajustadas y margen bruto que se espera disminuyan respecto al tercer trimestre, Intel enfrenta una presión continua para demostrar que sus mejoras operativas pueden traducirse en crecimiento y rentabilidad sostenibles.
