Wolfe Research inició la cobertura de SpaceX (NASDAQ:SPCX) con una recomendación de Outperform y un precio objetivo de 175 dólares por acción, antes del esperado debut de la compañía en el Nasdaq tras completar la mayor oferta pública inicial en la historia de Estados Unidos.
La valoración de la firma implica un potencial alcista de aproximadamente 30% respecto al precio de colocación de 135 dólares por acción, que permitió a la empresa de cohetes, satélites e inteligencia artificial liderada por Elon Musk recaudar una cifra récord de 75 mil millones de dólares y alcanzar una valoración cercana a los 1.77 billones de dólares.
Los analistas ven un importante potencial de crecimiento a largo plazo
Los analistas de Wolfe, Myles Walton y Peter Supino, basaron su valoración en un múltiplo de 16 veces las ventas proyectadas para 2028 y 54 veces el EBITDA estimado para ese mismo año.
Los expertos prevén que SpaceX registre un crecimiento de ingresos cercano al 70% mientras casi duplica sus márgenes EBITDA hacia el final de la década.
Según su análisis, el liderazgo tecnológico de la compañía en servicios de lanzamiento espacial le proporciona una ventaja competitiva difícil de replicar para sus rivales.
“SpaceX convirtió una ventaja competitiva protegida en un océano de oportunidades que no vemos que otros puedan cruzar”, escribieron.
Starship es considerado el principal motor del futuro económico de la empresa
Un elemento central de la tesis alcista de Wolfe es Starship, el sistema de cohetes totalmente reutilizable de próxima generación de SpaceX, que aún se encuentra en fase de pruebas.
La firma considera que una implementación exitosa de Starship podría reducir drásticamente los costos de lanzamiento.
Wolfe estima que los costos incrementales por misión podrían disminuir desde aproximadamente 14 millones de dólares por lanzamiento del Falcon 9 hasta menos de 5 millones de dólares por lanzamiento de Starship, mientras que los costos mínimos podrían acercarse a apenas 1 millón de dólares en combustible por vuelo.
Los analistas señalaron que no lograr la reutilización completa de Starship tendría un impacto material sobre sus previsiones, reduciendo sus objetivos financieros para 2030 y 2035 en aproximadamente 35% y 50%, respectivamente.
Las ambiciones en inteligencia artificial van más allá de los cohetes
Wolfe también destacó las crecientes aspiraciones de SpaceX en inteligencia artificial tras la adquisición de xAI y la operación pendiente para incorporar la plataforma de programación Cursor.
La firma considera que la estrategia de SpaceX es diferente a la de los desarrolladores de modelos de IA, ya que se enfoca en infraestructura y capacidad de cómputo en lugar de competir directamente en el desarrollo de modelos fundacionales.
“No esperamos que SpaceX supere a Anthropic u OpenAI en el desarrollo de modelos, pero sí esperamos que construya una ventaja de costos en la etapa final de la computación mediante la integración vertical y el acceso al espacio; aunque eso será irrelevante si todos estamos dentro de una burbuja de IA”, escribieron los analistas.
Starlink sería el principal impulsor de las ganancias en el corto plazo
Aunque la inteligencia artificial representa una gran oportunidad futura, Wolfe considera que Starlink seguirá siendo la fuente de ingresos más confiable de la compañía en el corto plazo.
Los analistas destacaron que la división de Conectividad de SpaceX alcanzó un hito importante en 2024 cuando su EBITDA menos gasto de capital se volvió positivo.
De cara al futuro, Wolfe proyecta que el EBITDA de Conectividad superará los 90 mil millones de dólares para 2030, impulsado por el despliegue de satélites de nueva generación que ampliarán los servicios de banda ancha y conectividad móvil.
La firma espera que la capacidad de la red Starlink aumente doce veces durante ese periodo.
Los contratos de cómputo fortalecen el negocio de IA
Wolfe describió al segmento de inteligencia artificial como la unidad de crecimiento más acelerado de la empresa, respaldada por importantes contratos de capacidad de cómputo con Anthropic y Google.
La firma estima que dichos acuerdos representan compromisos de ingresos anuales por aproximadamente 26.4 mil millones de dólares.
Combinados con la expansión de la infraestructura de SpaceX, los analistas creen que estos contratos posicionan a la compañía para desempeñar un papel relevante dentro del futuro ecosistema de inteligencia artificial.
La visión de largo plazo abarca múltiples industrias
Más allá de cada división de negocio, Wolfe argumenta que SpaceX está persiguiendo un objetivo estratégico mucho más amplio.
Los analistas consideran que la compañía busca construir un ecosistema integrado que abarque transporte, comunicaciones, energía e infraestructura informática.
Dada la ventaja actual de SpaceX en varios de estos mercados, Wolfe observa pocas señales de que exista una competencia capaz de alcanzarla en el corto plazo.
Los riesgos de ejecución siguen presentes
A pesar de la visión optimista, la firma advirtió que aún existen riesgos significativos.
Starship todavía no ha completado una misión orbital exitosa, y muchas de las ambiciones de largo plazo de la compañía dependen de tecnologías que siguen en desarrollo.
Los analistas también señalaron el historial de Elon Musk de establecer cronogramas extremadamente ambiciosos como una razón para que los inversionistas mantengan cierta cautela.
“Los inversionistas deben ser plenamente conscientes de la falta de realismo que existe en muchos de estos objetivos”, señalaron los analistas.
Aunque Wolfe considera que SpaceX ofrece una de las historias de crecimiento más atractivas del mercado, la firma reconoce que la ejecución de sus ambiciosos planes será fundamental para justificar su valoración récord.
