El petróleo sube tras el rechazo de Hezbollah al alto al fuego, impulsando las ganancias semanales

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Los precios del petróleo avanzaron durante la sesión asiática del viernes después de que Hezbollah rechazara una propuesta de alto al fuego entre Israel y Líbano, lo que representó un revés para los esfuerzos diplomáticos encabezados por Estados Unidos para reducir las tensiones en Medio Oriente.

La renovada incertidumbre geopolítica brindó apoyo adicional al mercado del crudo, que ya se encaminaba a registrar una sólida ganancia semanal en medio de las continuas tensiones militares que involucran a Irán, Estados Unidos, Israel y Hezbollah.

Los referenciales del crudo amplían su reciente fortaleza

A las 23:05 ET (03:05 GMT), los futuros del Brent para entrega en agosto subían casi 0.8%, hasta 95.75 dólares por barril. Los futuros del West Texas Intermediate (WTI) de Estados Unidos también avanzaban, con una ganancia de 0.5%, hasta 90.47 dólares por barril.

Este movimiento se sumó a una semana favorable para los mercados energéticos, respaldados principalmente por las preocupaciones sobre posibles interrupciones en el suministro relacionadas con el conflicto en Medio Oriente.

Hezbollah rechaza los esfuerzos de tregua

Hezbollah, el grupo armado libanés respaldado por Irán, rechazó el jueves la propuesta de alto al fuego y señaló que no retirará sus fuerzas ni apoyará las negociaciones actualmente en marcha entre Líbano e Israel.

Mientras tanto, las operaciones militares israelíes continuaron en el sur de Líbano, provocando ataques de represalia por parte de Hezbollah. Las autoridades israelíes indicaron que las operaciones militares seguirán adelante y que no existen planes inmediatos para retirar tropas de la zona tras una breve pausa operativa observada a principios de la semana.

Se debilitan las perspectivas de paz entre Washington y Teherán

Los acontecimientos más recientes han complicado aún más las esperanzas de un avance diplomático más amplio entre Estados Unidos e Irán.

Teherán ha afirmado en repetidas ocasiones que un alto al fuego en Líbano es una condición fundamental para cualquier acuerdo de paz duradero. Reportes publicados anteriormente esta semana indicaron que Irán había suspendido las negociaciones indirectas con Washington después de acusar a Estados Unidos de violar los acuerdos de cese de hostilidades mediante recientes acciones militares.

Esta semana, las fuerzas estadounidenses atacaron varios objetivos dentro de Irán, provocando una respuesta de la Guardia Revolucionaria iraní contra objetivos vinculados a Estados Unidos en Kuwait y Beirut.

Estos intercambios militares ocurrieron incluso cuando funcionarios estadounidenses seguían afirmando que un acuerdo con Teherán estaba cerca y que las conversaciones continuaban. Sin embargo, existe poca evidencia concreta de avances diplomáticos significativos, pese a los comentarios optimistas provenientes de Washington desde finales de marzo.

Las ganancias semanales están impulsadas por las preocupaciones sobre la oferta

Tanto el Brent como el WTI se encaminaban a cerrar la semana con ganancias de entre 3% y 6%, mientras que los flujos de petróleo a través del Estrecho de Ormuz continuaban por debajo de los niveles normales.

Aunque la intervención de Estados Unidos ayudó a incrementar el tránsito de embarcaciones por esta ruta estratégica, los volúmenes transportados siguen siendo significativamente inferiores a los registrados antes del inicio del conflicto.

La situación continúa generando preocupaciones sobre el suministro energético mundial, especialmente considerando que el Estrecho de Ormuz manejaba previamente alrededor del 20% del consumo global de petróleo.

Los mercados permanecen enfocados en los riesgos para el suministro

Ante la ausencia de señales claras de desescalada en la región, los operadores continúan preocupados por la posibilidad de que las interrupciones en las exportaciones energéticas persistan en el corto plazo.

Como resultado, el riesgo geopolítico sigue brindando un importante soporte a los precios del petróleo, mientras los mercados observan de cerca cualquier acontecimiento que pueda afectar la producción, el transporte y las cadenas globales de suministro durante las próximas semanas.