Los precios del oro retrocedieron el miércoles mientras los inversionistas evaluaban la incertidumbre sobre las negociaciones para poner fin al conflicto entre Estados Unidos e Irán, así como las perspectivas de inflación y las expectativas de nuevas alzas en las tasas de interés de la Reserva Federal (Fed).
A las 02:36 horas del este de Estados Unidos (06:36 GMT), el oro al contado bajaba 0.2%, a 4,117.31 dólares por onza, mientras que los futuros estadounidenses del metal descendían 0.2%, a 4,134.92 dólares.
Otros metales preciosos también registraban pérdidas. La plata caía 1.2%, a 57.2955 dólares por onza; el platino retrocedía 1.8%, a 1,627.45 dólares; y el paladio al contado disminuía 1.6%, a 1,088.40 dólares.
Por su parte, el índice del dólar estadounidense avanzaba ligeramente 0.1%, hasta 101.80 puntos.
El oro acumula una caída superior al 1% desde el inicio de la semana y se mantiene aproximadamente 20% por debajo de los niveles registrados cuando comenzó el conflicto entre Estados Unidos e Irán, a finales de febrero.
Las interrupciones en los mercados energéticos derivadas del conflicto han contribuido al aumento de los precios del petróleo, lo que ha complicado las perspectivas de inflación y las expectativas sobre la política monetaria.
Las tasas de interés más elevadas pueden reducir el atractivo relativo del oro, debido a que el metal no genera rendimientos por intereses, a diferencia de otros instrumentos financieros.
Petróleo fluctúa ante versiones sobre posibles negociaciones con Irán
Los precios del petróleo se estabilizaron el miércoles después de retroceder desde máximos de cinco meses durante la jornada anterior.
La caída ocurrió tras la difusión de reportes sobre posibles negociaciones para poner fin al conflicto. Sin embargo, un diplomático rechazó posteriormente las versiones que apuntaban a un acuerdo próximo.
El oro registró inicialmente avances cuando el petróleo bajó después de las noticias sobre las conversaciones diplomáticas, pero perdió esas ganancias cuando los precios de la energía se recuperaron.
Durante ese periodo de volatilidad, el dólar estadounidense y los rendimientos de los bonos también registraron descensos.
Los participantes del mercado continúan evaluando las posibles consecuencias del conflicto sobre el suministro mundial de energía, los precios al consumidor y la actividad económica.
Los movimientos del petróleo son relevantes para las perspectivas del oro debido a su relación con las expectativas inflacionarias y las posibles decisiones de los bancos centrales.
Datos económicos de Estados Unidos y perspectivas de la Reserva Federal
Los bonos del Tesoro estadounidense de largo plazo registraron avances mientras el petróleo retrocedía y nuevos indicadores económicos mostraban una moderación de la actividad en algunos sectores.
Los inicios de construcción de viviendas disminuyeron en septiembre, mientras que las ventas pendientes de casas cayeron a un mínimo histórico, lo que añadió señales de menor actividad en el mercado inmobiliario estadounidense.
Los datos se publicaron antes de la próxima reunión de política monetaria de la Reserva Federal, programada para el 27 y 28 de octubre.
Las declaraciones realizadas el viernes por el presidente de la Fed, Kevin Warsh, no modificaron de manera significativa las expectativas del mercado respecto a la próxima decisión sobre las tasas de interés.
Los inversionistas continuaban anticipando que el banco central mantendría sin cambios su tasa de referencia durante la reunión de octubre.
De acuerdo con las probabilidades implícitas en los precios de mercado, la posibilidad de un incremento de 25 puntos base en esa reunión era inferior al 17%.
Sin embargo, la inflación permanece por encima de la meta del 2% de la Fed y los operadores asignaban una probabilidad cercana al 85% a un nuevo aumento de tasas antes de que termine el año.
Las declaraciones de Warsh ocurrieron antes del periodo de silencio de comunicaciones de la Reserva Federal, que comienza el sábado y limita los comentarios públicos de sus funcionarios antes de la reunión.
Ante la ausencia de nuevas señales de los responsables de la política monetaria, los inversionistas siguen de cerca los indicadores económicos, los rendimientos de los bonos del Tesoro y los acontecimientos en Medio Oriente.
El oro y otros metales preciosos continuaron operando a la baja el miércoles, en un contexto marcado por la evolución de los precios energéticos, la inflación y las expectativas sobre las próximas decisiones de la Reserva Federal.
