Los precios del petróleo avanzaron el miércoles, recuperándose después de la fuerte caída de la sesión anterior, mientras los inversionistas evaluaban señales de una recuperación de las exportaciones de Medio Oriente frente a las persistentes preocupaciones por las interrupciones de los envíos a través del Estrecho de Ormuz.
A las 05:06 ET, los futuros de referencia del Brent con vencimiento en noviembre subían 1.0% a 103.64 dólares por barril, mientras que los futuros del West Texas Intermediate de Estados Unidos avanzaban 0.9% a 90.21 dólares por barril.
Los movimientos siguieron a las caídas del martes, cuando el Brent cerró 2.6% a la baja y el WTI perdió 3.5%.
Parte de la reciente presión sobre los precios se produjo después de que Arabia Saudita reanudara las cargas de crudo en su puerto de Yanbu, en el mar Rojo, tras el reinicio de su oleoducto East-West, que proporciona una ruta alternativa para evitar el Estrecho de Ormuz.
Arabia Saudita reanuda cargas de crudo en Yanbu
Saudi Aramco notificó a sus clientes su calendario de cargas para octubre, mientras que datos de transporte marítimo mostraron que cerca de 10 millones de barriles de crudo estaban siendo cargados en Yanbu y en la cercana terminal de Al Muajjiz, según un reporte de Reuters.
Arabia Saudita también restableció los flujos a través de su oleoducto East-West a por lo menos 3.5 millones de barriles diarios, aproximadamente la mitad de la capacidad de la infraestructura, informó Bloomberg, citando a personas familiarizadas con el asunto.
El oleoducto permite transportar crudo desde las zonas productoras del este de Arabia Saudita hasta el mar Rojo, ofreciendo una ruta de exportación que evita el Estrecho de Ormuz.
La recuperación de estos flujos ha reducido parte del riesgo inmediato para el suministro derivado del conflicto y contribuyó a la caída de los precios del petróleo durante la sesión anterior.
Estrecho de Ormuz sigue generando incertidumbre para el suministro
A pesar de la recuperación de los flujos de exportación sauditas, el Estrecho de Ormuz continúa siendo una fuente importante de incertidumbre para el mercado petrolero.
La vía marítima ha permanecido efectivamente cerrada desde poco después de que Estados Unidos e Israel iniciaran su ataque conjunto contra Irán a finales de febrero, mientras que los esfuerzos diplomáticos para reabrir la ruta todavía no han logrado un acuerdo.
Analistas de Deutsche Bank señalaron que los mercados siguen reflejando expectativas de que las interrupciones podrían prolongarse.
Los operadores “siguen incorporando en los precios un periodo más prolongado de interrupciones, incluso cuando el aumento de los flujos de petróleo procedentes del Golfo ha reducido la presión a corto plazo”, señalaron los analistas.
La combinación de mayores flujos a través de rutas alternativas y las continuas restricciones en el Estrecho de Ormuz mantiene la atención sobre la duración de las interrupciones y su posible impacto en el suministro mundial de petróleo.
Qatar media entre Washington y Teherán
Los esfuerzos diplomáticos relacionados con el Estrecho de Ormuz continúan, con Qatar actuando como mediador entre Washington y Teherán.
Las conversaciones se centran en un posible acuerdo que podría incluir la reapertura del Estrecho de Ormuz y una reducción de algunas de las presiones estadounidenses sobre Irán.
Sin embargo, continúan existiendo diferencias entre las partes. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó los reportes de que Washington ofreció a Teherán un alivio de las sanciones, mientras que Irán ha seguido planteando condiciones vinculadas con la reapertura del estrecho.
Hasta el momento, los esfuerzos diplomáticos no han producido un acuerdo que permita reabrir la vía marítima.
Trump evaluaría posible prohibición a las exportaciones de diésel
Por otra parte, Trump está considerando una serie de medidas destinadas a reducir los elevados precios internos de los combustibles, incluida una posible prohibición de las exportaciones de diésel, según un reporte del Financial Times citado en la información proporcionada.
Las posibles medidas se producen mientras los elevados costos de la energía aumentan la presión sobre consumidores y empresas estadounidenses.
Los precios del diésel en Estados Unidos alcanzaron 6.53 dólares por galón la semana pasada, más de 70% por encima de su nivel previo a la guerra, según el Financial Times.
Las posibles restricciones a las exportaciones forman parte de las medidas que la administración estaría evaluando mientras considera opciones para abordar los mayores precios internos de los combustibles.
