Los analistas de Wall Street consideran que el conflicto en Medio Oriente ha llegado a un punto decisivo, con los mercados atentos a si el presidente Donald Trump opta finalmente por alcanzar un acuerdo diplomático con Irán o por ampliar significativamente la acción militar.
La incertidumbre ya está impactando a los mercados energéticos mundiales, especialmente a los vinculados con el Estrecho de Ormuz y el Mar Rojo, mientras que los comentarios más recientes de Trump sobre el acuerdo nuclear civil con Arabia Saudita han añadido un nuevo elemento de incertidumbre para los activos de la región.
Los mercados energéticos enfrentan mayores riesgos para el suministro
Aunque los precios del petróleo retrocedieron antes de la apertura del viernes en la Bolsa de Nueva York, el Brent superó los 100 dólares por barril el jueves, registrando su mayor avance diario en varios meses.
Los analistas señalaron que este movimiento responde a factores más profundos que los titulares geopolíticos. Las reservas mundiales de petróleo han disminuido considerablemente en los últimos meses, la infraestructura de refinación de Rusia ha sido gravemente afectada por los ataques ucranianos y las dos rutas marítimas más importantes para el transporte mundial de energía enfrentan crecientes riesgos de seguridad.
Los estrategas de materias primas de Goldman Sachs afirmaron: “Esperamos que los precios conserven la mayor parte de sus recientes ganancias durante julio y agosto, a medida que continúe reduciéndose el nivel de inventarios comerciales mundiales y de los países de la OCDE.”
Las declaraciones de Trump mantienen a los mercados en alerta
En una entrevista con Axios el 23 de julio, el presidente Trump afirmó que estaba “cerca” de decidir un “ataque masivo” contra Irán, “más grande que nunca antes”, y añadió que Teherán “todavía no ha recibido suficiente castigo.”
Sin embargo, dos funcionarios estadounidenses confirmaron a Axios que no se han emitido nuevas órdenes militares.
La diferencia entre el discurso del presidente y la postura del Pentágono refleja lo que el analista de Vital Knowledge, Adam Crisafulli, considera el principal dilema de Trump.
Según Crisafulli, el presidente parece poco dispuesto a desplegar tropas terrestres en un conflicto con escaso respaldo interno, aunque tampoco parece dispuesto a aceptar indefinidamente la situación actual.
“Parece extremadamente reacio a seguir el primer camino [la escalada]; el segundo [un acuerdo] sigue siendo el desenlace más probable”, escribió Crisafulli.
Las negociaciones siguen enfrentando obstáculos
Las perspectivas de una solución diplomática continúan siendo inciertas.
Diversos reportes indican que Irán rechazó una propuesta de alto al fuego transmitida a través del primer ministro de Irak, así como un memorando de entendimiento.
Los analistas consideran que las divisiones entre el equipo negociador iraní y los sectores más radicales del país complican cualquier avance diplomático, mientras que la capacidad demostrada por Teherán para atacar activos militares estadounidenses e infraestructura regional fortalece su posición en las negociaciones.
El acuerdo nuclear con Arabia Saudita genera nuevas dudas
La atención del mercado también se ha centrado en el cambio de postura de Trump respecto al acuerdo nuclear civil con Arabia Saudita.
Después de haber firmado el acuerdo, el presidente declaró el 23 de julio que estaba “totalmente sujeto a que Arabia Saudita se una a los muy respetados y exitosos Acuerdos de Abraham.”
Según diversos informes, esta condición tomó por sorpresa a funcionarios y podría poner en riesgo todo el acuerdo.
El alza del petróleo reaviva los temores inflacionarios
El aumento de los precios del crudo también ha renovado la preocupación por la inflación y las tasas de interés.
Jim Wyckoff, de American Gold Exchange, declaró a Reuters: “Los mayores precios del petróleo están impulsando al alza los rendimientos de los bonos debido a la percepción de que los bancos centrales no podrán reducir las tasas de interés por los problemas de inflación.”
Estas preocupaciones se reforzaron después de que el Banco Central Europeo mantuviera sin cambios su tasa de referencia en 2.25%, aunque señalara que un aumento en septiembre parece cada vez más probable.
La presidenta del BCE, Christine Lagarde, afirmó que el escenario más benigno “parece bastante poco probable, seamos sinceros.”
Pese al aumento de las tensiones, Wall Street sigue considerando que una solución negociada continúa siendo el desenlace más probable, dada la aparente reticencia de Trump a comprometer tropas estadounidenses en un conflicto regional de mayor escala.
