El petróleo volvió a ocupar los titulares después de que el Brent subiera cerca de un 4% hasta los 94.23 dólares por barril, tras la undécima noche consecutiva de ataques del Comando Central de Estados Unidos contra Irán. Al mismo tiempo, el secretario de Estado Marco Rubio informó a los ministros de Asuntos Exteriores de la ASEAN que Washington y Teherán siguen sin alcanzar un acuerdo sobre el Estrecho de Ormuz.
Aunque el avance del crudo ha captado la mayor parte de la atención, existe otra cifra que podría ofrecer una señal mucho más relevante sobre el nivel de riesgo en los mercados.
El mercado de seguros está enviando una señal más clara
El dato más importante es el costo de asegurar a los buques petroleros que atraviesan el Estrecho de Ormuz. A diferencia de los mercados financieros, donde los precios suelen responder al sentimiento y la especulación, las aseguradoras marítimas calculan la probabilidad de pérdidas reales.
Antes de que el conflicto se intensificara, el seguro de riesgo de guerra para un gran petrolero representaba aproximadamente el 0.25% del valor del buque. De acuerdo con la Lloyd’s Market Association, esa prima ahora ronda el 5%, lo que representa un incremento cercano al 1,900%.
Para un petrolero valuado en 100 millones de dólares, esto implica que el costo del seguro pasó de alrededor de 250,000 dólares a varios millones de dólares por un solo cruce.
Por qué las primas de riesgo de guerra importan más que el precio del petróleo
Los futuros del petróleo pueden subir o bajar rápidamente conforme cambian los titulares o aparecen expectativas de un posible alto al fuego. Las primas de seguros funcionan de manera distinta, ya que reflejan la evaluación de las aseguradoras sobre la probabilidad de que un buque resulte dañado.
Cuando las aseguradoras elevan sus tarifas cerca de un 1,900%, están indicando que consideran mucho mayor el riesgo físico para la navegación comercial. Su negocio depende de calcular correctamente ese riesgo, no de reaccionar a los movimientos diarios del mercado.
Por ello, el comportamiento de estas primas ofrece una referencia valiosa sobre cómo los especialistas del sector perciben la situación actual.
El aumento del riesgo marítimo podría convertirse en un problema de suministro
Con once noches consecutivas de operaciones militares y pocos avances diplomáticos, las aseguradoras continúan ajustando las primas para cada embarcación y cada viaje.
Alrededor de una quinta parte del petróleo y del gas transportados por vía marítima en el mundo cruza el Estrecho de Ormuz. Si los costos del seguro siguen aumentando, algunas navieras podrían considerar que la ruta deja de ser rentable, independientemente del nivel de las tarifas de transporte.
Una reducción en el tránsito de buques podría transformarse rápidamente en un problema de suministro, con consecuencias para los precios de la energía y la inflación mundial.
El impacto también alcanza a otros mercados
Las consecuencias no se limitan al petróleo.
Durante una escalada similar reciente, el S&P 500 cayó un 0.79%, mientras que el Nasdaq perdió un 1.55% en una sola jornada. Al mismo tiempo, el rendimiento del bono estadounidense a 10 años aumentó, en lugar de bajar como suele ocurrir cuando los inversionistas buscan activos refugio.
Este comportamiento refleja una creciente preocupación por la inflación y complica la diversificación de las carteras de inversión.
El oro no ha actuado como refugio tradicional
El oro también ha mostrado un comportamiento poco habitual.
En lugar de subir durante la crisis geopolítica, el metal ha caído más de un 20% desde que comenzó el conflicto en febrero. La expectativa de que la Reserva Federal mantenga una política monetaria restrictiva para combatir una inflación impulsada por la energía ha tenido un mayor impacto que el atractivo tradicional del oro como activo refugio.
Esto demuestra que confiar únicamente en el oro como cobertura frente a este tipo de eventos puede resultar menos efectivo que en episodios anteriores.
Una señal que va más allá del precio del petróleo
En conjunto, distintos mercados están enviando un mensaje similar. El Brent ha subido alrededor de un 4%, las primas de seguro para cruzar el Estrecho de Ormuz se han disparado cerca de un 1,900%, las bolsas han retrocedido mientras aumentan los rendimientos de los bonos y el oro no ha ofrecido la protección habitual.
Analizados de forma conjunta, estos movimientos sugieren que quienes evalúan directamente los riesgos físicos del transporte mundial de energía están asignando mucha más importancia a la situación actual de la que refleja únicamente el precio del petróleo.
