Goldman Sachs mantuvo su postura optimista sobre el oro y reiteró su proyección de que el metal alcance los 5,400 dólares por onza troy al cierre del año, luego de elevar sus estimaciones sobre la demanda de los bancos centrales y prever que las compras oficiales seguirán acelerándose durante el resto de 2026.
El banco de inversión actualizó su modelo interno de seguimiento de la demanda de oro de los bancos centrales tras concluir que había subestimado sistemáticamente las adquisiciones desde agosto de 2025. Bajo la metodología revisada, el promedio móvil de 12 meses aumentó a 50 toneladas mensuales en marzo, frente a las 29 toneladas mensuales calculadas anteriormente.
Con base en el modelo actualizado, se estima que los bancos centrales compraron 66 toneladas de oro solo en enero, frente a una estimación previa de apenas 12 toneladas.
Goldman señaló que la revisión responde a una creciente discrepancia entre las salidas de oro de las bóvedas de Londres y las cifras oficiales de comercio del Reino Unido. Aunque los retiros de lingotes de las instalaciones londinenses seguían aumentando, los datos de exportación británicos parecían reflejar solo parte de esos movimientos, lo que sugería que algunas transacciones soberanas de oro ya no estaban siendo registradas oficialmente.
“Por lo tanto, ajustamos nuestra estimación añadiendo la discrepancia entre las salidas de las bóvedas de Londres y las exportaciones netas del Reino Unido como flujos soberanos de oro no registrados”, escribieron en una nota los estrategas de Goldman Lina Thomas y Daan Struyven.
De cara al futuro, Goldman prevé que las compras de los bancos centrales promedien unas 60 toneladas mensuales durante 2026. El banco destacó que los resultados de su propia encuesta entre bancos centrales muestran un “fuerte interés subyacente en el oro”, y agregó que los recientes acontecimientos geopolíticos “probablemente reforzarán la diversificación con el tiempo, tanto para los bancos centrales como para los inversionistas privados”.
No obstante, los estrategas advirtieron sobre posibles episodios de volatilidad en el corto plazo. “La alta liquidez del oro lo convierte en una fuente natural de efectivo si los inversionistas privados enfrentan necesidades de liquidez”, señalaron, advirtiendo sobre el riesgo de una venta masiva si los mercados bursátiles se debilitan debido a tasas más altas o menores expectativas de crecimiento relacionadas con la incertidumbre geopolítica.
El modelo de seguimiento de demanda de Goldman se basa principalmente en datos aduaneros y comerciales del Reino Unido, ya que el mercado extrabursátil de Londres concentra la mayoría de las transacciones soberanas de oro a nivel mundial. Debido a que el Reino Unido prácticamente no produce oro de forma doméstica, todo el metal negociado allí debe importarse antes de almacenarse en bóvedas londinenses o reexportarse, por lo que los flujos comerciales funcionan como un indicador útil sobre el destino final de las reservas de oro.
