Los precios del oro cayeron más de 3% el lunes, extendiendo las pérdidas de la semana anterior mientras los inversionistas evaluaban el aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, un dólar más firme y la posibilidad de nuevas alzas en las tasas de interés de la Reserva Federal.
A las 04:58 ET, el oro al contado bajaba 3.3% a 4,146.12 dólares por onza, mientras que los futuros del oro retrocedían 3.3% a 4,178.05 dólares. La plata al contado caía 5.12% a 61.02 dólares por onza y el platino perdía 3.2% a 1,725.01 dólares.
El índice del dólar estadounidense avanzaba 0.1% a 101.09.
Precios elevados del petróleo mantienen la atención sobre la inflación
Los precios del petróleo se mantuvieron elevados mientras continuaba la incertidumbre en torno al Estrecho de Ormuz, después de que Irán mantuviera sus condiciones para reabrir la vía marítima tras el rechazo del presidente estadounidense Donald Trump a la propuesta de Teherán.
La propuesta iraní contemplaba la reapertura del estrecho en un plazo de siete días junto con la reanudación de negociaciones más amplias, sujeta a varias condiciones. Trump rechazó la propuesta, mientras que Irán reiteró posteriormente que la diplomacia seguía siendo su vía preferida para resolver el conflicto.
Los mayores precios de la energía continúan siendo un factor en las expectativas del mercado sobre la inflación y la política monetaria estadounidense. El Brent ha registrado un aumento considerable durante 2026 en medio de interrupciones en el suministro energético y el transporte marítimo.
Perspectivas de tasas de la Fed presionan al oro
La caída del oro también se produjo mientras los inversionistas evaluaban la posibilidad de nuevas alzas en las tasas de interés de Estados Unidos.
La Reserva Federal elevó en septiembre el rango objetivo de la tasa de fondos federales en 25 puntos base, a 3.75%-4.00%. La decisión fue aprobada por unanimidad por el Comité Federal de Mercado Abierto.
La Fed señaló que la actividad económica continuaba expandiéndose a un ritmo sólido y que la inflación permanecía elevada. Sus proyecciones de septiembre mostraron una tasa mediana de fondos federales de 4.1% para 2026, aunque las estimaciones individuales de los responsables de política monetaria contemplaban distintos escenarios.
De acuerdo con la fuente, los mercados asignaban una probabilidad de aproximadamente 65% a otra alza de tasas en octubre.
Las tasas de interés y los rendimientos de los bonos del Tesoro más altos pueden aumentar el costo de oportunidad de mantener activos que no generan rendimiento, como el oro, mientras que un dólar más fuerte puede encarecer el metal para compradores que utilizan otras monedas.
Oro amplía caída desde máximo registrado a principios de 2026
La caída del lunes llevó al oro al contado por debajo de 4,200 dólares por onza y fuera del rango de 4,230 a 4,510 dólares observado anteriormente durante el mes.
El metal también se mantenía por debajo del máximo histórico de casi 5,600 dólares alcanzado en enero, según la fuente.
ANZ señaló que los mayores rendimientos de los bonos y un dólar estadounidense más fuerte estaban generando un entorno macroeconómico desfavorable para el oro. Sin embargo, el banco indicó que la demanda a través de fondos cotizados en bolsa se mantenía firme, con las tenencias de ETF de oro aumentando alrededor de 50 toneladas en lo que va del mes.
Datos separados del World Gold Council mostraron que las tenencias mundiales de ETF respaldados por oro aumentaron 121 toneladas en agosto hasta un récord de 4,189 toneladas, reflejando una demanda de inversión sostenida al inicio de septiembre.
Mercados esperan datos económicos de Estados Unidos
Los inversionistas también están siguiendo los datos económicos de Estados Unidos para obtener nuevas señales sobre la posible trayectoria de la política monetaria.
La confianza del consumidor estadounidense cayó en septiembre a su nivel más bajo en cuatro meses, según la fuente, en medio de preocupaciones sobre los precios y la economía.
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, pidió a la Fed mantener una postura abierta respecto a las tasas de interés. Bessent argumentó que las mejoras de productividad relacionadas con la inteligencia artificial y la desregulación podrían contribuir a limitar las presiones inflacionarias.
Los mercados centrarán ahora su atención en los datos de inflación PCE de agosto y el reporte de empleo de septiembre para obtener nuevas señales sobre la inflación y las condiciones del mercado laboral.
Las proyecciones de septiembre de la Reserva Federal situaron la mediana de la inflación PCE de 2026 en 3.7% y la inflación PCE subyacente en 3.4%, mientras que el banco central mantiene un objetivo de inflación de 2% a largo plazo.
