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  • La temporada de devoluciones de impuestos podría canalizar 11 mil millones de dólares semanales hacia las acciones de EE.UU., según Deutsche Bank

    La temporada de devoluciones de impuestos podría canalizar 11 mil millones de dólares semanales hacia las acciones de EE.UU., según Deutsche Bank

    Las acciones estadounidenses podrían recibir alrededor de 11 mil millones de dólares en entradas semanales conforme se distribuyen las devoluciones de impuestos hasta mediados de abril, de acuerdo con el estratega de Deutsche Bank, Parag Thatte.

    Thatte señaló que el periodo comprendido entre mediados de febrero y mediados de abril históricamente representa cerca de un tercio de las entradas anuales totales a las acciones en Estados Unidos, lo que lo convierte en una etapa estacionalmente favorable para la demanda de renta variable.

    Los economistas de Deutsche Bank estiman que los contribuyentes individuales podrían recibir entre 50 mil millones y 100 mil millones de dólares adicionales en devoluciones este año. Además de respaldar a los mercados financieros, esta inyección de liquidez también podría impulsar el gasto del consumidor.

    No obstante, Thatte advirtió que el impacto positivo en las acciones podría no igualar el repunte observado en 2021, cuando los pagos de estímulo fiscal fueron considerablemente mayores. Añadió que la percepción de los inversionistas sobre el crecimiento económico y las condiciones de riesgo será determinante para que esta liquidez se traduzca en ganancias sostenidas en el mercado.

    Thatte señala que “el apetito por el riesgo en lo que va del año ha sido frágil”, en referencia a la venta masiva liderada por el sector de software vinculado a la inteligencia artificial.

    En un análisis separado, los analistas de Deutsche Bank informaron que las utilidades globales crecieron aproximadamente 15% en el cuarto trimestre, alcanzando su nivel más alto en tres años y medio, impulsadas principalmente por los mercados emergentes y Estados Unidos.

    El banco también elevó sus proyecciones para el primer trimestre y para todo 2026, destacando revisiones al alza significativas en Corea del Sur y Taiwán, donde la demanda relacionada con la inteligencia artificial ha fortalecido las perspectivas.

  • Los temores por la IA convierten a los mercados en un “callejón de francotiradores”, dice Deutsche Bank

    Los temores por la IA convierten a los mercados en un “callejón de francotiradores”, dice Deutsche Bank

    La creciente preocupación por la disrupción provocada por la inteligencia artificial ha transformado los mercados bursátiles en lo que Deutsche Bank describe como un “callejón de francotiradores”, mientras los inversionistas reevalúan qué empresas podrían beneficiarse —y cuáles podrían quedarse rezagadas.

    De acuerdo con los analistas del banco, la percepción sobre la IA ha cambiado, dejando atrás una “visión mágica del futuro” para centrarse más en su implementación práctica en el mundo real. Esta transición ha presionado a una amplia gama de acciones tecnológicas.

    En el último trimestre, los títulos del sector software han registrado caídas de dos dígitos, afectados por el lanzamiento de modelos de IA cada vez más avanzados que pueden replicar o sustituir servicios ofrecidos por empresas existentes. La venta masiva no se ha limitado al software. El retroceso se ha extendido a diversas industrias, ya que Wall Street evalúa el posible impacto de la IA en actividades que van desde el análisis de datos hasta las cadenas de suministro.

    El efecto ya se refleja en los principales índices. Desde el 28 de enero, el Nasdaq Composite ha caído más de 5%, mientras que el grupo conocido como los “Siete Magníficos” de mega capitalización tecnológica acumula un descenso superior al 8%. Antiguos favoritos del mercado como Microsoft y Amazon han bajado 17% y 18%, respectivamente, ante el creciente escrutinio sobre si las enormes inversiones de los hyperscalers en infraestructura de IA generarán retornos suficientes.

    “Los mercados se han convertido de repente en un callejón de francotiradores, ya que el foco se dirige hacia los sectores que podrían verse afectados por la automatización, la desintermediación y la obsolescencia impulsadas por la IA”, escribieron los analistas de Deutsche Bank, incluidos Adrian Cox y Galina.

    En una nota dirigida a sus clientes, señalaron que la creciente diferenciación entre posibles ganadores y perdedores de la IA está alimentando la volatilidad. Agregaron que los inversionistas comienzan a alejarse de la narrativa inicial según la cual los avances en IA impulsarían ganancias generalizadas en todo el sector tecnológico.

    Los analistas destacaron que, desde el lanzamiento de ChatGPT de OpenAI en 2022, las empresas que suministran hardware e infraestructura para sistemas de IA han superado en desempeño a las compañías de servicios y software “donde está claro que la IA será transformadora, pero no está claro si ellas transformarán o serán transformadas”.

    “En caso de duda, los inversionistas están vendiendo”, afirmaron.

    Al mismo tiempo, muchos operadores intentan gestionar riesgos a medida que valorar la IA en los mercados públicos se vuelve más complejo. Lo que antes era un debate principalmente teórico sobre el potencial de la IA ahora se está convirtiendo en una realidad operativa más inmediata.

    “Es posible que los modelos de IA se estén volviendo un producto básico. Si ese es el caso, el verdadero valor de la IA podría residir, en última instancia, en aplicaciones que aún no se han inventado. Esa imprevisibilidad da a los inversionistas otra razón para tomar un respiro del frenesí”, concluyeron los analistas.

  • Hartnett de BofA afirma que los mercados podrían necesitar “two exogenous shocks” para subir con fuerza

    Hartnett de BofA afirma que los mercados podrían necesitar “two exogenous shocks” para subir con fuerza

    El estratega de Bank of America, Michael Hartnett, considera que las acciones podrían tener dificultades para avanzar de forma significativa desde los niveles elevados actuales sin la ayuda de “two exogenous shocks”.

    En su más reciente informe Flow Show, Hartnett señaló que un repunte sostenido de los activos de riesgo podría depender de un “regime change in Middle East to secure abundant future oil supply and collapse in oil price” junto con un “Trump-Xi U.S.-China trade deal in April to reduce tariffs and improve Trump approval rating.”

    Según Hartnett, tanto el posicionamiento de los inversionistas como las expectativas de ganancias están enviando señales contrarias. Escribió que “positioning (extreme bull) & profits (consensus = boom) both say ‘sell’ stocks & credit; policy (tax & rate cuts) says ‘buy-any-dip.’”

    En cuanto al sentimiento del mercado, el indicador Bull & Bear de BofA bajó ligeramente a 9.4 desde 9.5, pero se mantuvo firmemente en territorio de “extreme bull”. Hartnett explicó que esta lectura elevada refleja entradas constantes de capital hacia ETFs de renta variable global y fondos tecnológicos, además de una amplia participación en los mercados accionarios a nivel mundial.

    Históricamente, niveles tan elevados de optimismo han estado asociados con rendimientos más débiles en el corto plazo. Hartnett destacó que cuando el indicador ha superado 9.5 en el pasado, la caída mediana a tres meses ha sido de aproximadamente 4.3% para el MSCI All-Country World Index, 5.5% para el S&P 500 y 8.6% para el Nasdaq.

    Los datos de flujos de fondos siguen mostrando un sólido apetito por el riesgo. En la última semana, los fondos de renta variable captaron 35,200 millones de dólares, los fondos de renta fija recibieron 26,400 millones y los fondos de efectivo registraron entradas por 23,800 millones. En contraste, los fondos de oro registraron salidas por 1,400 millones de dólares — las mayores en cuatro meses — mientras que los fondos cripto perdieron 800 millones.

    Entre otras tendencias relevantes, BofA destacó entradas récord en cuatro semanas hacia acciones internacionales por 64,600 millones de dólares, así como el mayor flujo acumulado en seis semanas hacia acciones de Corea del Sur.

    Asimismo, el banco señaló que por cada 100 dólares que ingresaron a fondos globales de renta variable en 2026, solo 26 dólares se dirigieron a acciones estadounidenses — la proporción más baja desde 2020 — lo que sugiere que la narrativa del excepcionalismo estadounidense está perdiendo fuerza mediante menores flujos relativos, más que por salidas netas de capital.

  • Piper Sandler recomienda cautela al comprar la caída del S&P 500

    Piper Sandler recomienda cautela al comprar la caída del S&P 500

    Piper Sandler está aconsejando a los inversionistas no actuar con prisa tras el reciente rebote del mercado, advirtiendo que las condiciones siguen siendo frágiles a pesar de la recuperación.

    El analista Craig Johnson señaló que los participantes del mercado deben mantenerse prudentes y “don’t trip buying the dip”, subrayando que la convicción detrás del último movimiento al alza ha sido limitada.

    Según Johnson, tanto el S&P 500 como el Nasdaq “still languish below their 50-day moving averages”, lo que mantiene vigente el riesgo de “another leg down”.

    La firma observó que el intento de recuperación careció de continuidad, ya que los principales índices devolvieron casi la mitad de sus ganancias hacia la tarde del martes.

    En este contexto, Piper Sandler sugirió que los inversionistas deberían “use this relief rally to trim laggards in Tech and Discretionary rather than aggressively chase a bounce.”

    Aunque describió el entorno actual como un “rotational bull market” que todavía puede recompensar compras selectivas en retrocesos, la firma señaló que los indicadores de momentum están comenzando a debilitarse. Las métricas de amplitud y tendencia del mercado se han moderado, reforzando el argumento a favor de la paciencia.

    El sector energético ha destacado como uno de los más fuertes, beneficiándose del avance en los precios del crudo. Johnson indicó que Energía sigue mostrando mejoras, respaldada por una configuración técnica del petróleo que apunta a una posible ruptura por encima de los 66 dólares.

    Piper Sandler también destacó que varias acciones de gran capitalización han entrado en territorio de sobreventa según el indicador RSI, lo que podría preparar el terreno para un repunte de alivio en el corto plazo. Aun así, la firma reiteró que los inversionistas deben mantenerse disciplinados y evitar comprometerse en exceso con repuntes que carezcan de fundamentos sólidos.

  • UBS proyecta al S&P 500 en 7,700 para finales de 2026 ante un entorno favorable

    UBS proyecta al S&P 500 en 7,700 para finales de 2026 ante un entorno favorable

    UBS mantiene una visión constructiva sobre las acciones estadounidenses y considera que el entorno general sigue siendo propicio para nuevas alzas, proyectando que el S&P 500 alcanzará los 7,700 puntos en diciembre de 2026.

    El banco reiteró su postura Attractive sobre la renta variable de EE.UU., señalando “good profit growth, supportive Fed policy, and the rollout of AI” como los principales factores que respaldan su perspectiva. UBS fijó un objetivo intermedio para el S&P 500 de 7,300 puntos para junio de 2026, al tiempo que mantuvo su previsión de 7,700 puntos para el cierre de ese año.

    Los estrategas de la firma anticipan una expansión sostenida de las utilidades, estimando ganancias por acción (EPS) del S&P 500 de 277 dólares en 2025 y 310 dólares en 2026, lo que implicaría crecimientos de 11% y 12%, respectivamente.

    Para el cuarto trimestre, el crecimiento de utilidades se perfila en torno al 14% interanual. No obstante, la magnitud de las sorpresas positivas ha disminuido ligeramente y la guía futura ha sido “a touch cooler than in recent quarters but still encouraging,” según los estrategas encabezados por David Lefkowitz.

    Indicaron que las divergencias internas del mercado reflejan un cambio en el liderazgo dentro del actual ciclo alcista. Aunque las megacapitalizadas tecnológicas han impulsado gran parte del avance en los últimos años, el crecimiento de utilidades ahora se está ampliando más allá del llamado grupo de las Magnificent 7. Este conjunto representó casi dos tercios del crecimiento de ganancias en 2025, pero se espera que contribuya con alrededor del 50% este año.

    UBS también advirtió que el crecimiento del gasto de capital en centros de datos vinculados a la inteligencia artificial probablemente se desacelere tras haberse multiplicado por más de cuatro veces en los últimos tres años. Los estrategas señalaron que el nivel actual de inversión está absorbiendo casi todo el flujo de efectivo operativo de las grandes compañías tecnológicas.

    Agregaron que el fuerte gasto, impulsado por la intensa competencia, podría no traducirse completamente en rendimientos atractivos sobre el capital. La tendencia es “more vulnerable to downside risks if outside investors start to worry” a medida que el financiamiento depende cada vez más de capital externo.

    “We think this makes the risk-reward less appealing for the model developers and some of the companies that have benefited from the capex,” escribieron los estrategas. Como resultado, UBS rebajó su recomendación para los sectores de Information Technology y Communication Services a Neutral.

    Aun así, el equipo subrayó que “current trends remain supportive and we are not anticipating downside risks in the near term.”

    De cara al futuro, UBS espera que la Reserva Federal implemente dos recortes adicionales de 25 puntos base este año, y señaló que históricamente las acciones han tenido un buen desempeño cuando la Fed está relajando su política y la economía evita una recesión.

    “We think this bull market has further to go and maintain our year-end S&P 500 price target of 7,700,” concluyeron los estrategas.

  • Amazon es un beneficiario subestimado de la IA generativa, según Morgan Stanley

    Amazon es un beneficiario subestimado de la IA generativa, según Morgan Stanley

    Morgan Stanley ha señalado a Amazon (NASDAQ:AMZN) como su principal recomendación (Top Pick), al considerar que tanto AWS como su división de Retail son ganadores poco reconocidos en el auge de la inteligencia artificial generativa. El banco cree que la compañía está bien posicionada no solo para beneficiarse, sino también para impulsar la próxima ola de transformación basada en IA.

    Aunque el debate entre inversionistas se ha centrado en los retornos del fuerte gasto en capital vinculado a la IA, el analista de Morgan Stanley, Brian Nowak, afirmó que mantiene una postura optimista “a través de esta incertidumbre” y destacó dos catalizadores clave que podrían impulsar una revaloración de la acción.

    El primer catalizador está relacionado con la sostenibilidad del crecimiento de AWS. Nowak sostiene que la demanda de AWS sigue siendo sólida y que las tendencias de pedidos pendientes (backlog) respaldan un crecimiento superior al 30% “durante bastante tiempo”. No obstante, señaló que las restricciones de capacidad asociadas con la apertura de nuevos centros de datos están limitando actualmente el ritmo de aceleración.

    Para evaluar los retornos de la inversión en IA, Nowak utiliza un “análisis de rendimiento del capex”, que mide los ingresos incrementales como porcentaje del gasto en capital del año previo. En su escenario base, el rendimiento implícito se sitúa aproximadamente 50% por debajo del promedio histórico de largo plazo, lo que sugiere un potencial alcista para los ingresos de AWS si la apertura de centros de datos logra ponerse al día con el ritmo de inversión.

    El analista estima que cada mejora de 5% en el rendimiento añadiría alrededor de 130 puntos base al crecimiento de AWS, y que un rendimiento cercano a 0.45 dólares podría impulsar un crecimiento interanual de AWS en el rango medio del 30%.

    “A medida que AWS abra más centros de datos, este ‘rendimiento’ debería mejorar y AWS debería seguir acelerándose”, escribió.

    El segundo catalizador es lo que Nowak denomina comercio agentivo (agentic commerce). Considera que el creciente inventario de última milla de Amazon, junto con la expansión de su infraestructura e inversiones tecnológicas, la posicionan para liderar tanto en experiencias de compra verticales como horizontales impulsadas por agentes de IA.

    El asistente de compras propio de Amazon, Rufus, ya está aportando aproximadamente 140 puntos base al crecimiento del volumen bruto de mercancías (GMV) en el cuarto trimestre de 2025, según el analista.

    Amazon también ha reconocido la necesidad de “descubrir colectivamente una mejor experiencia para el cliente” con agentes horizontales de IA, y añadió que “seguimos teniendo una serie de conversaciones”, lo que sugiere posibles alianzas en el futuro.

    “Esperamos que surjan alianzas horizontales en comercio agentivo para AMZN, lo que hará que los inversionistas se sientan más confiados en el posicionamiento de largo plazo de AMZN”, escribió Nowak.

    Actualmente, las acciones de Amazon cotizan alrededor de 19 veces su estimación de ganancias por acción GAAP para 2027, con un crecimiento esperado de EPS cercano al 20%. En términos de PEG, esto representa un descuento aproximado del 40% frente a sus pares.

    Morgan Stanley reiteró su recomendación Overweight sobre el título y mantuvo un precio objetivo de 300 dólares, lo que implica un potencial alcista cercano al 50% respecto a los niveles recientes.

  • Morgan Stanley detecta señales mixtas en la narrativa de disrupción por IA

    Morgan Stanley detecta señales mixtas en la narrativa de disrupción por IA

    Los analistas de Morgan Stanley señalaron que la rápida aparición de nuevos modelos de inteligencia artificial representa “riesgos estructurales” para los mercados bursátiles, aunque también identificaron varios “elementos contradictorios” dentro del relato general sobre la disrupción impulsada por la IA.

    Las acciones del sector global de software han estado bajo presión en las últimas semanas, ya que los inversionistas reaccionan al lanzamiento de herramientas avanzadas de IA capaces de replicar o mejorar servicios que tradicionalmente ofrecen empresas que cotizan en bolsa.

    La debilidad se ha extendido más allá del software, alcanzando industrias que van desde el análisis de datos hasta la logística y el sector inmobiliario, en medio de preocupaciones en Wall Street sobre el impacto amplio que podría tener la adopción de la IA.

    Desde el 28 de enero, el Nasdaq Composite, con fuerte peso tecnológico, ha retrocedido más de 5%, mientras que el llamado grupo de las “Siete Magníficas” de mega capitalización tecnológica ha caído más de 8%. Gigantes del mercado como Microsoft (NASDAQ:MSFT) y Amazon (NASDAQ:AMZN) han bajado 17% y 18%, respectivamente, en medio de dudas sobre el retorno de las fuertes inversiones de los grandes proveedores de nube en infraestructura de IA.

    En una nota de análisis, el equipo encabezado por Michael Wilson y Andrew Pauker destacó lo que describieron como “elementos contradictorios” en la narrativa dominante sobre la IA, especialmente “en el sentido de que todos parecen estar en foco al mismo tiempo.”

    “Por ejemplo, si la IA va a ser altamente disruptiva y de gran alcance en términos de su efectividad, ¿no respalda eso el caso de inversión para los habilitadores de infraestructura y cómputo, especialmente cuando el mercado está premiando ampliamente el alto gasto de capital sobre ventas, el costo de capital se mantiene contenido, el costo del cómputo sigue siendo elevado y las valuaciones no se han expandido desde el ’23 para los habilitadores de mega capitalización?”, escribieron los analistas.

    “Además, si es probable que la adopción de la IA conduzca a mayores pérdidas de empleo, ¿no existe un periodo de transición en el que la rotación natural no se reemplace, se logren eficiencias y los márgenes se expandan?”

    Añadieron que la volatilidad podría persistir en el corto plazo a medida que el ciclo económico entra en lo que describieron como una “ventana estacional débil” y la liquidez “permanece ajustada.” No obstante, señalaron que el fortalecimiento más amplio de las utilidades está favoreciendo una rotación de capital hacia acciones cíclicas.

    En este entorno, los analistas indicaron que prefieren el S&P 600 Small Cap Index frente al Russell 2000, al considerarlo de mayor calidad y menos expuesto a segmentos de crecimiento especulativo. También favorecen acciones de salud de gran capitalización como “exposición defensiva” ante posibles episodios de volatilidad futura.

    En cuanto a acciones específicas, el equipo ve “puntos de entrada atractivos” en empresas de software como Palo Alto Networks (NASDAQ:PANW) e Intuit (NASDAQ:INTU), así como en compañías de servicios empresariales y bienes raíces como S&P Global, TransUnion y CBRE Group.

  • La economía de EE.UU. pierde impulso en el cuarto trimestre tras fuerte desaceleración del PIB

    La economía de EE.UU. pierde impulso en el cuarto trimestre tras fuerte desaceleración del PIB

    La economía estadounidense se desaceleró de manera marcada en el último trimestre de 2025, registrando un crecimiento muy por debajo de lo previsto por el mercado, según datos recientes del Departamento de Comercio.

    El producto interno bruto creció a una tasa anualizada de 1.4% en el cuarto trimestre, una fuerte caída frente al aumento de 4.4% observado en el tercer trimestre. Los economistas esperaban una expansión de 2.8%.

    Si bien el gasto del consumidor y la inversión empresarial continuaron brindando apoyo, esos avances fueron parcialmente contrarrestados por reducciones en el gasto gubernamental y en las exportaciones.

    La desaceleración más pronunciada de lo esperado reflejó principalmente retrocesos en el gasto público y en la demanda externa, así como una moderación en el ritmo del consumo en comparación con el trimestre previo.

  • La inflación en EE.UU. repunta en diciembre mientras el PCE subyacente supera previsiones

    La inflación en EE.UU. repunta en diciembre mientras el PCE subyacente supera previsiones

    La inflación en Estados Unidos cerró el año ligeramente por encima de lo esperado, según datos clave publicados el viernes por el Departamento de Comercio.

    El índice de precios del gasto en consumo personal (PCE), la medida de inflación preferida por la Reserva Federal, aumentó 0.4% en diciembre, tras un avance de 0.2% en noviembre. Los economistas anticipaban un incremento más moderado de 0.3%.

    En términos interanuales, la inflación general medida por el PCE se aceleró a 2.9%, frente al 2.8% registrado en noviembre. Los analistas esperaban que la tasa anual se mantuviera sin cambios.

    El PCE subyacente, que excluye los precios de alimentos y energía, también subió 0.4% en diciembre después de haber avanzado 0.2% el mes anterior, superando las expectativas de un alza de 0.3%.

    La tasa anual del índice subyacente aumentó a 3.0%, desde 2.8% en noviembre y ligeramente por encima del 2.9% previsto por el consenso.

    Las cifras de inflación se publicaron como parte del informe más amplio del Departamento de Comercio sobre ingresos y gastos personales.

    El reporte mostró que el ingreso personal creció 0.3% en diciembre, desacelerándose frente al aumento de 0.4% registrado en noviembre. En tanto, el gasto personal avanzó 0.4%, igualando el ritmo observado el mes previo.

  • Los futuros anticipan debilidad inicial en Wall Street tras nuevos datos económicos: Dow Jones, S&P, Nasdaq

    Los futuros anticipan debilidad inicial en Wall Street tras nuevos datos económicos: Dow Jones, S&P, Nasdaq

    Los futuros de los principales índices estadounidenses apuntan a una apertura a la baja este viernes, lo que sugiere que las acciones podrían extender las pérdidas después de cerrar ligeramente en terreno negativo en la sesión anterior.

    El tono más débil se produce tras la reacción de los inversionistas a una serie de datos económicos clave, incluido el indicador de inflación preferido por la Reserva Federal.

    Los datos publicados por el Departamento de Comercio mostraron que los precios al consumidor en Estados Unidos aumentaron en diciembre un poco más de lo previsto.

    Según el informe, el índice de precios del gasto en consumo personal (PCE) subió 0.4% en diciembre, tras un avance de 0.2% en noviembre. Los economistas esperaban un incremento de 0.3%.

    En términos interanuales, el índice PCE avanzó 2.9% en diciembre, frente al 2.8% del mes previo. Los analistas anticipaban que la tasa anual se mantuviera sin cambios.

    El PCE subyacente, que excluye alimentos y energía, también aumentó 0.4% en diciembre después de subir 0.2% en noviembre. El consenso estimaba un alza de 0.3%.

    La tasa anual del PCE subyacente se aceleró a 3.0% desde 2.8% en noviembre, ligeramente por encima del 2.9% previsto.

    Por otra parte, otro informe del Departamento de Comercio indicó que el crecimiento económico de Estados Unidos se desaceleró más de lo esperado en el cuarto trimestre de 2025.

    El producto interno bruto creció 1.4% en el cuarto trimestre, muy por debajo del 4.4% registrado en el tercero. Los economistas esperaban un crecimiento de 2.8%.

    El Departamento señaló que el aumento del gasto del consumidor y la inversión fue parcialmente compensado por caídas en el gasto gubernamental y en las exportaciones.

    El jueves, las acciones cerraron mayormente a la baja, devolviendo parte de las ganancias de la sesión previa. Los principales índices terminaron en negativo, aunque con pérdidas moderadas.

    El Dow Jones Industrial Average cayó 267.50 puntos, o 0.5%, a 49,395.16. El Nasdaq Composite perdió 70.91 puntos, o 0.3%, a 22,682.73, mientras que el S&P 500 bajó 19.42 puntos, o 0.3%, a 6,861.89.

    Parte de la debilidad del mercado reflejó la reacción negativa a los resultados de Walmart (NYSE:WMT), cuyas acciones retrocedieron 1.4%.

    Aunque la empresa superó las estimaciones en el cuarto trimestre, su guía de utilidades para el año en curso fue más débil de lo esperado.

    El sentimiento también se vio afectado por el continuo aumento en los precios del petróleo, ante preocupaciones por un posible conflicto militar entre Estados Unidos e Irán.

    Aun así, muchos operadores se mostraron cautelosos antes de la publicación de los datos de inflación del viernes, que podrían influir de manera significativa en las expectativas sobre las tasas de interés.

    Las minutas de la más reciente reunión de la Reserva Federal indicaron que varios participantes consideran que podrían no ser apropiados nuevos recortes de tasas hasta que haya evidencia clara de que la desinflación está firmemente encaminada.

    En cuanto a sectores, las aerolíneas registraron fuertes pérdidas, con el índice NYSE Arca Airline desplomándose 4.4%.

    Las acciones del sector vivienda también mostraron debilidad, con el índice Philadelphia Housing Sector cayendo 1.3%.

    En contraste, las acciones de hardware informático subieron con fuerza, impulsando al índice NYSE Arca Computer Hardware 3.3% al alza.

    Las compañías de servicios petroleros también tuvieron un desempeño sólido, beneficiándose del alza prolongada del crudo en medio de las tensiones geopolíticas entre Washington y Teherán.