La baja en los metales preciosos no da señales de frenarse, con los precios del oro extendiendo las fuertes pérdidas tras el impacto de la semana pasada provocado por el cambio en las expectativas sobre la política monetaria de Estados Unidos.
El oro spot cayó otro 4% en las primeras operaciones, hasta alrededor de 4,600 dólares por onza, después del desplome de 9% del viernes. En apenas unas cuantas sesiones, la caída acumulada ronda el 19%. Los futuros del oro con vencimiento en abril también retrocedieron, cotizando cerca de 4,666 dólares por onza.
La plata sufrió pérdidas aún más severas. La plata spot bajó otro 12% tras el derrumbe de 27% del viernes —su peor jornada registrada—. Desde el máximo histórico de 121.64 dólares alcanzado la semana pasada, el metal acumula ahora una caída cercana al 40%.
Otros metales preciosos también registraron fuertes descensos. El platino spot se desplomó 9.4% a 1,958.93 dólares por onza después de haber alcanzado un récord de 2,918.80 dólares el 26 de enero, mientras que el paladio cayó 5.1% a 1,611.86 dólares.
El detonante inicial del desplome del viernes fue la noticia de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, planea nominar a Kevin Warsh como próximo presidente de la Reserva Federal. El anuncio fortaleció al dólar y golpeó la confianza de los inversionistas que apostaban por una mayor tolerancia a una moneda más débil.
Los operadores ven a Warsh como uno de los candidatos más duros contra la inflación, lo que ha reforzado las expectativas de una política monetaria más restrictiva. Este escenario ha impulsado al dólar y ha perjudicado a los metales preciosos denominados en dólares.
“El nombramiento de Warsh, aunque probablemente fue el detonante inicial, no explica por sí solo la magnitud de la caída de los metales preciosos, ya que las liquidaciones forzadas y los aumentos de márgenes han tenido un efecto dominó”, señaló Tim Waterer, analista jefe de KCM Trade. “La postura de política de Warsh ha sido, en general, favorable para el dólar y, en consecuencia, negativa para el oro, dado su enfoque en la inflación y sus críticas al alivio cuantitativo y a los balances excesivos de la Fed”, añadió.
A pesar de la volatilidad, los inversionistas aún esperan al menos dos recortes de tasas en 2026, un entorno que suele favorecer a activos sin rendimiento como el oro y la plata.
Sumando presión al mercado, el CME Group anunció durante el fin de semana un aumento en los requisitos de margen para los futuros de metales preciosos, con efecto a partir del cierre del mercado del lunes. Un mayor margen suele desalentar la especulación, reducir la liquidez y obligar a los operadores a cerrar posiciones.
Con el abrupto fin de un rally histórico, los inversionistas altamente apalancados están siendo expulsados del mercado y se ven forzados a vender otros activos para cubrir llamadas de margen vinculadas al oro y la plata.
“Este es claramente un movimiento muy agresivo hoy, después de uno similar al del viernes, porque los mercados asiáticos y europeos apenas están reaccionando ahora a lo que ocurrió el viernes en Estados Unidos”, dijo Ilya Spivak, responsable global de macroeconomía en Tastylive. Si “el panorama general sigue siendo favorable para el oro, está claro que hemos tenido un retroceso especulativo y una reorganización de portafolios, especialmente de corto plazo, que están sintiendo la presión de estas llamadas de margen”.
“En pocas palabras, el mercado estaba demasiado saturado”, afirmó Robert Gottlieb, ex operador de metales preciosos en JP Morgan y ahora comentarista independiente, añadiendo que la renuencia de los inversionistas a asumir nuevos riesgos probablemente limitará la liquidez.
“Muchos compradores que ya estaban en ganancias estaban listos para salir en cualquier momento”, explicó Jia Zheng, jefe de trading de Shanghai Soochow Jiuying Investment Management Co, agregando que “la venta masiva fue impulsada en gran medida por ETF vinculados al oro y derivados apalancados”.
El grado en que los inversionistas chinos decidan “comprar la caída” será clave para el desempeño futuro del mercado. Aunque el precio de referencia de Shanghái siguió bajando tras la apertura, todavía se mantiene con prima frente a los mercados internacionales. Durante el fin de semana, compradores acudieron en masa al principal mercado de oro de Shenzhen para adquirir joyería y lingotes antes del Año Nuevo Lunar.
“La combinación de alta volatilidad y la proximidad del feriado del Año Nuevo chino llevará a los operadores a reducir posiciones y riesgo”, previó Zijie Wu, analista de Jinrui Futures Co. Al mismo tiempo, añadió que la caída de precios durante una temporada de alta demanda podría apoyar el consumo minorista en China. Los mercados domésticos chinos permanecerán cerrados por poco más de una semana a partir del 16 de febrero.
Analistas de JP Morgan señalaron que, pese a la volatilidad reciente, esperan que la tendencia alcista de largo plazo se mantenga. “Seguimos firmemente convencidos de una perspectiva alcista para el oro a mediano plazo, basada en una tendencia de diversificación estructural, clara y sostenida, que aún no se ha transformado en un régimen bien establecido de desempeño superior de los activos reales frente a los activos financieros”, escribieron en una nota.
“Esto es una salida masiva”, comentó Ole Sloth Hansen, jefe de estrategia de materias primas en Saxo Bank A/S, añadiendo que “el soporte fundamental solo regresará una vez que termine la venta masiva y los inversionistas puedan volver a mirar hacia adelante”.
No obstante, el analista de Deutsche Bank AG, Michael Hsueh, sostuvo que “los fundamentos no han cambiado en los últimos días y los factores temáticos que impulsan al oro siguen siendo positivos”, reiterando un objetivo de 6,000 dólares por onza.
Desde un punto de vista técnico, el oro spot podría registrar más caídas. El analista técnico de Reuters, Wang Tao, señaló que los precios podrían retroceder hacia un rango de entre 4,361 y 4,476 dólares por onza tras no lograr estabilizarse en torno al nivel clave de soporte de 4,662 dólares.









