Morgan Stanley identificó una creciente integración tecnológica y operativa entre SpaceX (NASDAQ:SPCX) y Tesla (NASDAQ:TSLA), mientras las dos compañías dirigidas por Elon Musk desarrollan aplicaciones de inteligencia artificial en robótica, energía y manufactura.
En una nota encabezada por el analista Adam Jonas, el banco señaló que ambas empresas “comparten tecnología, talento e infraestructura en una misión conjunta para convertir energía en inteligencia”.
Los analistas describieron la inteligencia artificial física, que aplica esta tecnología a máquinas y entornos del mundo real, como un área de creciente importancia estratégica para ambas compañías.
Documento de SpaceX detalla áreas de cooperación
Morgan Stanley citó declaraciones de Gwynne Shotwell, presidenta de SpaceX, realizadas antes de la oferta pública inicial de la empresa.
“No hay duda de que existen sinergias entre Tesla y SpaceX en nuestro futuro. Definitivamente, hay una convergencia en cierto sentido de lo que todos estamos tratando de lograr en el futuro”, afirmó Shotwell.
El banco identificó 71 referencias a Tesla en el documento de registro S-1 de SpaceX. De esas menciones, el 34% correspondía a colaboraciones directas entre ambas compañías, mientras que el 41% estaba relacionado con asuntos de gobierno corporativo y operaciones entre partes vinculadas.
Los analistas destacaron varias áreas de cooperación, entre ellas Terafab, un proyecto de fabricación de semiconductores que se desarrolla en Texas junto con Intel. Según los reportes citados, el costo total de construcción de las instalaciones superaría los 119,000 millones de dólares.
SpaceX también adquiere baterías y vehículos de Tesla. De acuerdo con las cifras citadas por Morgan Stanley, estas operaciones incluyeron compras por 506 millones de dólares en sistemas de almacenamiento energético Megapack y 131 millones de dólares en vehículos Cybertruck durante 2025, destinadas a respaldar el complejo de cómputo Colossus.
Las compañías también desarrollan conjuntamente una plataforma de agentes de inteligencia artificial denominada Macrohard.
Por separado, ambas empresas tienen como objetivo alcanzar una capacidad anual de fabricación solar integrada verticalmente de 100 gigavatios en Estados Unidos.
Cómputo, conectividad y robótica forman parte de la relación
Morgan Stanley describió un esquema de colaboración en el que SpaceX proporciona a Tesla recursos de cómputo y conectividad satelital, mientras que Tesla aporta robótica, sistemas de almacenamiento energético y experiencia en manufactura.
Se proyecta que la capacidad de cómputo de SpaceX alcance 4.9 gigavatios a finales de 2027, mientras que su capacidad terrestre llegaría a 15.3 gigavatios en 2031, según las estimaciones citadas en el informe.
Tesla también está incorporando la conectividad satelital de Starlink a su gama de vehículos, comenzando con Cybercab.
Los analistas citaron declaraciones de Bret Johnsen, director financiero de Tesla, sobre las limitaciones de la infraestructura convencional de comunicaciones.
“La conectividad para un robot humanoide, un automóvil autónomo o cualquier otro tipo de vehículo volador no es algo que se pueda resolver con soluciones terrestres”, señaló Johnsen.
Por su parte, Tesla proporciona a SpaceX robots que podrían funcionar como puntos de recopilación de datos e infraestructura de cómputo distribuido, además de tecnología de almacenamiento mediante baterías y capacidades de manufactura.
Morgan Stanley destacó que Tesla cuenta con más de 135,000 empleados, una plantilla que supera en más de seis veces la de SpaceX.
Analistas identifican oportunidades en la inteligencia artificial física
Morgan Stanley espera que la atención de los inversionistas se dirija cada vez más hacia aplicaciones de inteligencia artificial que van más allá de los grandes modelos de lenguaje, conforme estos sistemas se acerquen a posibles límites de rendimiento.
Los analistas consideran que la robótica, los vehículos autónomos y otras tecnologías que operan en entornos físicos representan mercados con un desarrollo todavía limitado.
Aunque el banco observa una exposición directa reducida de ambas empresas al mercado de los modelos de lenguaje más avanzados, considera que sus capacidades combinadas son relevantes para el desarrollo de la inteligencia artificial física.
Los analistas señalaron que esta situación “revela un amplio espacio de oportunidad en la inteligencia artificial física que estas dos compañías podrían estar especialmente capacitadas para abordar, por separado o, más probablemente, de manera conjunta”.
La evaluación representa las expectativas de Morgan Stanley y no un resultado confirmado. La escala y el impacto comercial de las iniciativas previstas por ambas empresas todavía están por determinarse.
