IBM (NYSE:IBM) logró conectar y enfriar con éxito dos módulos criogénicos de computación cuántica dentro de un mismo entorno, alcanzando un importante hito de ingeniería en sus planes para desarrollar una computadora cuántica tolerante a fallos.
Los módulos conectados miden más de ocho pies tanto de alto como de ancho. Las pruebas demostraron que el sistema puede enfriarse hasta 4 Kelvin en menos de cinco días antes de alcanzar finalmente temperaturas inferiores a 15 milikelvin.
La cámara de vacío de cada módulo también ofrece hasta 12 veces más espacio para cableado que los sistemas de computación cuántica más utilizados de IBM, proporcionando capacidad adicional a medida que la compañía avanza hacia configuraciones de hardware cada vez más complejas.
Diseño modular abre el camino hacia sistemas cuánticos más grandes
IBM adoptó una arquitectura modular con forma de caja que permite conectar varias unidades en fila. El diseño incorpora la tecnología “L-coupler” de la compañía, que permite que distintos chips cuánticos intercambien información y funcionen conjuntamente como parte de un sistema de mayor tamaño.
De acuerdo con la hoja de ruta actual de IBM, se espera que los L-couplers conecten múltiples procesadores para 2027, dando lugar a una computadora cuántica con al menos 1,000 qubits programables.
La compañía también planea instalar sus procesadores Quantum Nighthawk dentro de los módulos criogénicos más adelante este año, lo que permitirá a sus ingenieros realizar pruebas adicionales de rendimiento y evaluar la arquitectura a mayor escala.
IBM Quantum Starling mantiene su objetivo para 2029
La arquitectura criogénica modular está diseñada, en última instancia, para servir como base de IBM Quantum Starling, que la compañía describe como su primera computadora cuántica tolerante a fallos prevista.
IBM mantiene como objetivo entregar Starling en 2029. Para entonces, la compañía espera que cada módulo criogénico pueda albergar miles de qubits, proporcionando la escala necesaria para ejecutar cargas de trabajo de computación cuántica considerablemente más sofisticadas.
“Llevar computadoras cuánticas tolerantes a fallos a las industrias depende de varios avances fundamentales”, dijo Jay Gambetta, Director de IBM Research e IBM Fellow. “La conexión y operación exitosas de estos módulos criogénicos representan un gran avance en esa dirección y acelerarán nuestro progreso junto con la innovación continua en hardware, software y algoritmos cuánticos.”
IBM avanza en su hoja de ruta de computación cuántica
La conexión y operación exitosas de dos módulos criogénicos representan otro paso para superar los desafíos de ingeniería relacionados con ampliar las computadoras cuánticas más allá de procesadores individuales.
La arquitectura busca proporcionar a IBM una vía modular para desarrollar máquinas de mayor tamaño, combinando múltiples chips cuánticos y ofreciendo al mismo tiempo el enfriamiento extremo, la capacidad de cableado y la conectividad necesarios para su funcionamiento.
El anuncio, realizado por IBM desde Yorktown Heights, Nueva York, refuerza la hoja de ruta a largo plazo de la compañía para avanzar desde procesadores interconectados hacia una plataforma de computación cuántica tolerante a fallos a gran escala antes de finalizar la década.
