La inversión en inteligencia artificial supera el entusiasmo por el nuevo chip
Las acciones de Meta Platforms (NASDAQ:META) retrocedieron 2.6% la mañana del jueves, ya que los inversionistas centraron su atención en el enorme costo de la estrategia de inteligencia artificial de la compañía, pese a los avances en el desarrollo de sus propios chips.
La empresa anunció que iniciará en septiembre la producción de su primer chip de IA diseñado internamente, conocido con el nombre clave “Iris”. El procesador forma parte del programa Meta Training and Inference Accelerator (MTIA), una iniciativa de cuatro generaciones creada para reducir la dependencia de proveedores externos como Nvidia y Advanced Micro Devices.
Meta trabaja con Broadcom en el diseño del chip, mientras que Taiwan Semiconductor Manufacturing Co. (TSMC) será responsable de su fabricación.
El gasto en infraestructura preocupa al mercado
Aunque el proyecto busca reducir los costos de cómputo a largo plazo, los inversionistas reaccionaron con cautela ante la magnitud de las inversiones previstas.
De acuerdo con un memorando interno revisado por Reuters, Meta planea desplegar siete gigavatios de capacidad informática este año y duplicar esa infraestructura para 2027.
Para alcanzar ese objetivo, la compañía estima invertir hasta 145,000 millones de dólares en infraestructura de inteligencia artificial durante este año, una cifra que representa una parte significativa de los aproximadamente 700,000 millones de dólares que las grandes empresas tecnológicas planean destinar al desarrollo de IA.
El mercado interpretó este elevado gasto de capital como un posible factor de presión sobre los márgenes de corto plazo, aun cuando la estrategia pueda generar beneficios en el futuro.
Acuerdos de suministro respaldan la expansión
Meta también está reforzando su cadena de suministro mediante acuerdos de largo plazo con Samsung Electronics, Sandisk y Sumitomo Electric para asegurar el abastecimiento de componentes necesarios para sus centros de datos.
Con las principales empresas tecnológicas acelerando simultáneamente sus inversiones en inteligencia artificial, los precios de la memoria y de los chips especializados continúan aumentando.
Analistas de Morgan Stanley advirtieron recientemente que este fenómeno ha provocado la denominada “chipflation”, lo que podría incrementar aún más los costos de infraestructura y presionar los márgenes de Meta en los próximos trimestres.
