Bernstein mantuvo sin cambios su previsión para el precio del aluminio durante la segunda mitad de 2026, con un objetivo de 3,100 dólares por tonelada, a pesar de que las preocupaciones sobre el suministro han disminuido tras el alto al fuego en el Estrecho de Ormuz y la recuperación más rápida de la producción en Medio Oriente.
La menor tensión geopolítica reduce la prima de riesgo
Los precios del aluminio subieron con fuerza entre marzo y mayo debido a que la crisis en el Estrecho de Ormuz amenazó las exportaciones del metal y el suministro de materias primas. Tras el alto al fuego y la reapertura de las rutas marítimas, gran parte de esa prima de riesgo geopolítico desapareció, aunque el mercado físico sigue mostrando condiciones más ajustadas que antes del conflicto.
Emirates Global Aluminium (EGA) informó que su planta de Al Taweelah, con capacidad para producir 1.6 millones de toneladas anuales, está retomando operaciones antes de lo previsto. La compañía indicó que “el regreso a los niveles de envíos previos a la crisis requerirá, bajo las condiciones actuales, la reapertura del Estrecho”, aunque advirtió que la recuperación total podría tardar hasta un año.
China continúa ampliando su capacidad de producción
Bernstein también destacó que China añadirá este año 740,000 toneladas anuales de nueva capacidad de fundición de aluminio, elevando la producción total del país a aproximadamente 45.3 millones de toneladas.
Aunque los sectores manufactureros orientados a la exportación han mostrado resiliencia, la demanda interna continúa afectada por la debilidad del sector inmobiliario y de la construcción. Al mismo tiempo, la actividad manufacturera se ha estabilizado en Europa, Japón y Estados Unidos, aunque la demanda global sigue siendo moderada.
El déficit del mercado seguirá respaldando los precios
Bernstein considera que los márgenes del aluminio permanecen por encima de los niveles promedio de largo plazo.
La firma espera que el mercado mundial continúe registrando un déficit durante 2026, lo que debería mantener los precios por encima de los 3,000 dólares por tonelada antes de una normalización gradual.
