OCBC redujo sus proyecciones para los precios del oro y la plata hacia finales de 2026, al considerar que el entorno macroeconómico se ha vuelto más desafiante debido al aumento de los rendimientos reales, el fortalecimiento del dólar estadounidense y una menor demanda por parte de los inversionistas. Aun así, el banco mantiene una visión positiva para ambos metales preciosos en el largo plazo.
Las nuevas estimaciones reflejan un entorno más complicado
La institución redujo su pronóstico para el oro (USD/XAU) al cierre de 2026 a 4,360 dólares por onza desde 5,100 dólares, mientras que su estimación para la plata (USD/XAG) bajó a 67 dólares por onza desde 89.50 dólares.
OCBC señaló que estos ajustes responden a un entorno más complejo en el corto plazo y no representan un cambio estructural en su visión favorable para los metales preciosos.
Tasas más altas y un dólar fuerte presionan al oro
El banco explicó que la revisión responde al incremento de los rendimientos reales, al fortalecimiento del dólar y a una postura cada vez más restrictiva por parte de la Reserva Federal, factores que reducen el atractivo de activos que no generan rendimiento, como el oro.
Ahora espera que el oro promedie 4,180 dólares por onza en septiembre de 2026 antes de recuperarse gradualmente hasta 4,820 dólares en septiembre de 2027. Para la plata, proyecta un aumento desde 64 dólares hasta 74 dólares por onza en el mismo periodo.
Los metales preciosos continúan bajo presión
El oro amplió sus pérdidas este martes, con una caída de 0.7% en el mercado al contado y de 1% en los futuros. La plata retrocedió 1.4% y el platino perdió 1%.
Los fundamentos de largo plazo siguen siendo favorables
A pesar de reducir sus previsiones, OCBC afirmó que el panorama de mediano plazo para el oro continúa respaldado por la diversificación de reservas de los bancos centrales, la incertidumbre geopolítica, las preocupaciones fiscales y la demanda de activos de cobertura.
No obstante, advirtió que estos factores podrían no ser suficientes para compensar la presión de corto plazo derivada de los elevados rendimientos reales y de una menor entrada de recursos a los fondos cotizados (ETF).
El banco añadió que el oro sigue siendo especialmente vulnerable mientras el mercado continúa ajustando las expectativas de mayores tasas de interés en Estados Unidos, estableciendo un paralelismo con el “taper tantrum” de 2013, cuando el aumento de los rendimientos reales provocó una fuerte corrección antes de que la Reserva Federal iniciara el ciclo de alzas.
La plata mantiene un panorama favorable a largo plazo
OCBC también conservó una visión positiva para la plata en el largo plazo, apoyada por déficits estructurales de oferta y por la demanda industrial relacionada con la energía solar, la electrificación y la industria electrónica.
Sin embargo, indicó que estos factores positivos se han visto superados en el corto plazo por una menor demanda de ETF, mayores rendimientos reales y un sentimiento de inversión más débil, lo que hace al metal más vulnerable a correcciones impulsadas por el entorno macroeconómico.
De cara al futuro, el banco señaló que una inflación más moderada en Estados Unidos, un mercado laboral más débil o una Reserva Federal con un tono menos restrictivo podrían mejorar las perspectivas para ambos metales. En cambio, datos económicos sólidos e inflación persistente podrían mantener elevados los rendimientos reales y retrasar la recuperación del oro y la plata.
