Las empresas que han estado en el centro de la reciente inquietud por la posible disrupción provocada por la inteligencia artificial, en su mayoría, siguen reportando resultados sólidos, según analistas de Goldman Sachs.
En los últimos tres meses, las acciones del sector software han caído en porcentajes de doble dígito, ya que los inversionistas reaccionaron con cautela ante el lanzamiento de modelos de IA avanzados capaces de replicar servicios que tradicionalmente ofrecían estas compañías. La debilidad no se ha limitado al software, ya que la presión vendedora se ha extendido a múltiples sectores en medio de preocupaciones más amplias sobre cómo la IA podría transformar industrias que van desde el análisis de datos hasta la logística.
A pesar de este entorno, muchas de las empresas afectadas reportaron resultados sólidos en el cuarto trimestre. Los analistas de Goldman Sachs, incluidos Ben Snider y Ryan Hammond, señalaron en un informe a clientes que varias compañías también registraron revisiones al alza en sus proyecciones de ganancias por acción para el año en curso, respaldadas por un crecimiento saludable de los ingresos y una expansión de los márgenes de utilidad.
Los resultados corporativos también se vieron favorecidos por factores macroeconómicos. Un dólar estadounidense más débil y un crecimiento económico constante contribuyeron a un aumento interanual de 7% en los ingresos del cuarto trimestre de las empresas que integran el S&P 500.
Aun así, “independientemente de esta fortaleza en el corto plazo, los inversionistas continúan debatiendo el riesgo de una disrupción de las ganancias a largo plazo derivada de la IA”, escribieron los analistas.
Al mismo tiempo, el aumento en los planes de gasto de capital vinculados a la IA ha intensificado el escrutinio sobre cuándo estas inversiones se traducirán en retornos consistentes. Grandes empresas tecnológicas como Meta y Microsoft están incrementando su gasto, y las estimaciones de Goldman ahora apuntan a que los hyperscalers en Estados Unidos invertirán de manera conjunta 660 mil millones de dólares en 2026. Esta proyección es 22%, o 120 mil millones de dólares, superior a las estimaciones al inicio de la actual temporada de resultados hace apenas unas semanas.
A medida que el gasto de capital ha aumentado, los retornos a los accionistas mediante recompras de acciones han disminuido. Las recompras de empresas del S&P 500 cayeron 7% interanual en el cuarto trimestre, marcando un tercer trimestre consecutivo de estancamiento o retroceso en esta métrica.
“Esperamos que la creciente escasez de flujos de efectivo libres y de recompras fortalezca la prima para las empresas enfocadas en devolver efectivo a los accionistas”, señalaron los analistas.

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