Los precios del oro retrocedieron el martes 3 de noviembre, después de que una nueva ola de ventas en los metales preciosos eliminara parte de las ganancias de la sesión anterior. Los inversionistas siguieron atentos a las negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán, las perspectivas de inflación y las próximas elecciones estadounidenses de medio término.
El oro al contado cayó 0.7% a 3,920.44 dólares por onza a las 00:55 ET (05:55 GMT), mientras que los futuros estadounidenses del metal perdieron 1% y se ubicaron en 3,929.67 dólares por onza.
Las pérdidas se produjeron después de un avance del 1.9% el lunes, cuando las señales de progreso diplomático entre Washington y Teherán contribuyeron a reducir las preocupaciones sobre la inflación relacionada con los precios de la energía.
Sin embargo, la renovada debilidad de las acciones tecnológicas y las ventas persistentes en el mercado de metales preciosos impidieron que el oro mantuviera su recuperación.
Los metales preciosos retroceden pese a la debilidad del dólar
El oro cotizó por debajo de los 3,950 dólares por onza, mientras los inversionistas redujeron posiciones en distintos metales preciosos.
La plata cayó 2.8% a 49.2455 dólares por onza, registrando una pérdida mayor que la del oro, mientras que el platino retrocedió 1% a 1,432.32 dólares.
El paladio al contado perdió 1.6% y se ubicó en 952.15 dólares por onza, mientras que los futuros del paladio disminuyeron 1.9% a 944.00 dólares.
Por su parte, el índice del dólar estadounidense bajó ligeramente 0.1% a 101.75, aunque el debilitamiento de la moneda no fue suficiente para brindar un respaldo significativo al oro.
El metal ha tenido dificultades para recuperar impulso después de un octubre complicado, durante el cual sus precios cayeron 6.8%.
Hacia finales del mes, el oro rompió a la baja el nivel psicológico de 4,000 dólares por onza y posteriormente alcanzó su cotización más baja en un año.
La debilidad reciente indica que los inversionistas mantienen una postura cautelosa sobre las posibilidades de una recuperación sostenida, pese a cierta mejoría en las expectativas geopolíticas.
Negociaciones entre Estados Unidos e Irán reducen preocupaciones inflacionarias
Los acontecimientos relacionados con el conflicto entre Estados Unidos e Irán han tenido una influencia importante en los movimientos recientes del oro y los mercados energéticos.
El lunes, el presidente iraní Masoud Pezeshkian declaró que su gobierno había recibido mayores facultades del líder supremo del país para continuar las negociaciones de paz.
El presidente estadounidense Donald Trump también señaló avances en las conversaciones, lo que elevó las expectativas de que el conflicto pudiera acercarse a una solución diplomática.
Estas declaraciones contribuyeron a una caída superior al 7% en los precios del crudo Brent el lunes, antes de que el mercado petrolero se estabilizara el martes.
La disminución de los precios de la energía ha proporcionado cierto alivio frente a las preocupaciones inflacionarias, especialmente después de que el conflicto impulsara los costos de los combustibles.
El retroceso del petróleo también ha reducido temporalmente las expectativas de que los bancos centrales necesiten mantener políticas monetarias más restrictivas para contener la inflación.
Sin embargo, la posibilidad de nuevos enfrentamientos en Medio Oriente sigue presente, lo que mantiene a los mercados financieros expuestos a cambios repentinos en las expectativas geopolíticas.
Las expectativas sobre tasas de interés siguen siendo determinantes para el oro
El prolongado conflicto entre Estados Unidos e Irán ha contribuido al aumento de los costos energéticos y de las presiones inflacionarias.
Los mayores precios del petróleo pueden incrementar los gastos de transporte, los costos de producción y las facturas de energía de los hogares, afectando eventualmente los precios al consumidor.
Una inflación persistente puede llevar a los bancos centrales a mantener elevadas las tasas de interés o considerar medidas adicionales de endurecimiento monetario.
Los mayores costos de financiamiento generalmente reducen el atractivo del oro frente a inversiones que generan intereses, debido a que el metal no ofrece un rendimiento periódico.
Por ello, la reciente caída del petróleo ha disminuido algunas preocupaciones inmediatas sobre nuevas medidas restrictivas de política monetaria.
No obstante, las perspectivas de inflación y tasas de interés siguen siendo inciertas, especialmente si las tensiones geopolíticas provocan otro aumento de los precios de la energía.
Caídas en acciones tecnológicas provocan ventas de oro
La presión vendedora en las acciones tecnológicas también ha afectado al mercado del oro.
El retroceso de la semana pasada en empresas relacionadas con la inteligencia artificial llevó a algunos inversionistas a vender posiciones en el metal para compensar pérdidas registradas en otras partes de sus portafolios.
Estas liquidaciones pueden presionar a la baja los precios del oro incluso durante periodos en los que la incertidumbre económica y geopolítica normalmente favorecería la demanda de activos defensivos.
Las acciones tecnológicas continuaron mostrando debilidad el martes, con nuevas pérdidas en los mercados asiáticos después de una caída más pronunciada entre las empresas estadounidenses de semiconductores.
El descenso persistente aumentó la posibilidad de que los inversionistas necesiten obtener liquidez adicional mediante la reducción de posiciones en otros activos, incluidos los metales preciosos.
Como resultado, el oro sigue expuesto a la volatilidad de los mercados financieros, a pesar de su papel tradicional como reserva de valor.
Elecciones de medio término podrían influir en la demanda de oro
Las elecciones estadounidenses de medio término representan otra posible fuente de volatilidad.
Los inversionistas esperan resultados que podrían influir en las operaciones del oro durante la sesión asiática del miércoles.
Los cambios en el equilibrio político de Washington podrían modificar las expectativas sobre el gasto público, la política fiscal y las perspectivas de inflación.
El déficit presupuestario de Estados Unidos también podría recibir mayor atención si los resultados electorales generan incertidumbre sobre las prioridades económicas futuras.
El oro podría beneficiarse si aumentan las preocupaciones de los inversionistas sobre la inflación, las finanzas públicas o los acontecimientos geopolíticos.
Sin embargo, la dirección de los precios dependerá del resultado electoral y de cómo los mercados financieros interpreten sus implicaciones para la política económica.
Demanda física de China e indicadores técnicos ofrecen soporte
Aunque el oro continúa bajo presión, algunos indicadores del mercado sugieren que la reciente caída podría haber sido excesiva.
Una medida técnica de fuerza relativa entró en territorio de sobreventa la semana pasada, lo que sugiere que la presión vendedora podría estar acercándose a un punto de agotamiento.
Una lectura de sobreventa no implica necesariamente una recuperación inmediata, pero puede indicar que los precios han descendido con suficiente rapidez como para atraer nuevamente el interés de los compradores.
La demanda de oro físico también ha proporcionado respaldo.
De acuerdo con ANZ, los hogares chinos incrementaron sus compras durante la reciente caída, aprovechando los precios más bajos.
Una mayor demanda de los consumidores podría ayudar a absorber parte de las ventas realizadas por inversionistas financieros.
Sin embargo, cualquier recuperación sostenida probablemente dependerá de las condiciones generales del mercado, incluidas las expectativas sobre las tasas de interés y el desempeño de las acciones tecnológicas.
Perspectivas del precio del oro
El oro enfrenta una combinación de volatilidad financiera, incertidumbre geopolítica y cambios en las expectativas de política monetaria.
La posibilidad de avances en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán ha contribuido a reducir las preocupaciones sobre la inflación relacionada con la energía, pero las nuevas ventas en acciones tecnológicas continúan presionando a los metales preciosos.
Las elecciones estadounidenses de medio término podrían generar volatilidad adicional si los resultados modifican las expectativas sobre gasto fiscal, inflación o política económica.
Los indicadores técnicos que muestran condiciones de sobreventa y una mayor demanda física desde China podrían ofrecer soporte, aunque nuevas caídas en los mercados accionarios podrían provocar liquidaciones adicionales.
Los inversionistas seguirán atentos al nivel de 4,000 dólares por onza, los acontecimientos en Medio Oriente y las perspectivas de las tasas de interés estadounidenses para evaluar si el oro puede establecer una recuperación más sostenida.
