Los precios del oro registraron un avance moderado el martes, favorecidos por una disminución en las cotizaciones internacionales del petróleo y la debilidad del dólar estadounidense, mientras los inversionistas se preparaban para conocer nuevos datos de inflación que podrían influir en las próximas decisiones de la Reserva Federal.
A las 04:47 horas del este de Estados Unidos (08:47 GMT), el oro al contado (XAU/USD) avanzaba 0.4%, hasta 4,189.12 dólares por onza, mientras que los futuros del metal precioso ganaban 0.5%, para ubicarse en 4,213.25 dólares por onza.
El repunte ocurrió después de que los precios del petróleo retrocedieran ante la posibilidad de que Rusia aumente sus exportaciones de diésel por encima de los volúmenes anunciados previamente en un acuerdo de suministro con Estados Unidos.
Sin embargo, las cotizaciones del crudo permanecieron elevadas debido a las preocupaciones sobre posibles interrupciones en el transporte de energía desde Medio Oriente, particularmente después de los ataques atribuidos a fuerzas hutíes respaldadas por Irán contra el aeropuerto internacional de Riad, en Arabia Saudita.
La combinación de riesgos geopolíticos y presiones inflacionarias ha complicado el panorama para el oro, considerado tradicionalmente un activo de refugio durante periodos de incertidumbre.
Conflicto en Medio Oriente genera presiones contrapuestas sobre el oro
La evolución del conflicto en Medio Oriente continúa siendo uno de los principales factores que influyen en el comportamiento de los metales preciosos.
Las tensiones geopolíticas suelen favorecer la demanda de oro, ya que algunos inversionistas buscan proteger sus portafolios frente a episodios de volatilidad financiera.
No obstante, el incremento de los precios energéticos también puede elevar la inflación, lo que aumenta la posibilidad de que los bancos centrales mantengan tasas de interés altas o adopten nuevas medidas de restricción monetaria.
De acuerdo con las cifras reportadas, el oro ha perdido aproximadamente 20% de su valor desde que Estados Unidos e Israel iniciaron una ofensiva militar conjunta contra Irán a finales de febrero.
La caída ha estado relacionada con las expectativas de que el conflicto prolongue las presiones inflacionarias y lleve a la Reserva Federal a mantener una política monetaria más restrictiva.
Las tasas de interés elevadas suelen representar un obstáculo para el oro porque el metal no genera rendimientos periódicos.
Cuando aumentan los rendimientos de instrumentos como los bonos gubernamentales, mantener posiciones en oro puede resultar relativamente menos atractivo.
El retroceso del petróleo durante la jornada del martes ayudó a moderar algunas de estas preocupaciones, aunque la situación de seguridad en las rutas energéticas del Golfo continuó generando incertidumbre.
La posibilidad de mayores exportaciones rusas de diésel podría aliviar parcialmente las restricciones de suministro, pero los riesgos asociados con los ataques contra infraestructura y transporte energético permanecen presentes.
Compras de bancos centrales respaldan perspectivas de largo plazo
A pesar de la debilidad registrada por el oro durante los últimos meses, las adquisiciones realizadas por bancos centrales continúan siendo un componente importante de la demanda internacional.
Analistas de The Gold Bullion Company destacaron que diversas autoridades monetarias mantienen programas de acumulación de reservas de oro como parte de sus estrategias de diversificación.
Estas compras buscan reducir la concentración de activos internacionales y limitar la exposición a determinadas monedas de reserva.
Según los especialistas, los países buscan “diversificar sus tenencias y reducir su dependencia de activos de reserva individuales”, como el dólar estadounidense.
El oro conserva una función relevante dentro de las reservas internacionales debido a que no representa una obligación financiera de un emisor específico y puede contribuir a diversificar la composición de los activos oficiales.
La demanda institucional podría proporcionar cierto respaldo estructural a los precios a largo plazo, aunque las fluctuaciones de corto plazo continúan dependiendo de las condiciones monetarias, los movimientos del dólar y los acontecimientos geopolíticos.
Inflación de Estados Unidos será clave para las próximas decisiones de la Fed
Los participantes del mercado esperan la publicación del índice de precios al consumidor de Estados Unidos, programada para el miércoles.
El reporte ofrecerá información sobre la evolución de la inflación y podría modificar las expectativas respecto a la trayectoria de las tasas de interés de la Reserva Federal.
El banco central estadounidense elevó las tasas en septiembre por primera vez desde 2023, al considerar necesario contener las presiones inflacionarias.
Sin embargo, las expectativas del mercado apuntan a que las autoridades monetarias podrían mantener sin cambios el costo del dinero durante su reunión de octubre.
Los contratos de swaps de tasas de interés reflejaban una probabilidad aproximada de 20% de un nuevo incremento este mes.
Aun así, los operadores continuaban anticipando un aumento adicional antes de que termine 2026.
Un reporte de inflación superior a las previsiones podría reforzar la posibilidad de una política monetaria más restrictiva y ejercer presión sobre las cotizaciones del oro.
Por el contrario, una moderación en el crecimiento de los precios podría reducir las expectativas de nuevos incrementos de tasas y mejorar el atractivo relativo del metal.
La presidenta del Banco de la Reserva Federal de Cleveland, Beth Hammack, señaló el lunes que realizar ajustes monetarios más pequeños y frecuentes podría ayudar a mantener controladas las expectativas de inflación.
Sin embargo, no expresó un respaldo explícito a un incremento de tasas durante la reunión de octubre.
Sus comentarios reflejan la importancia de los próximos indicadores económicos para determinar el ritmo de los posibles cambios en la política monetaria estadounidense.
Plata y platino avanzan mientras dólar pierde terreno
Otros metales preciosos también registraron ganancias durante las operaciones del martes.
La plata al contado subió 0.3%, hasta 60.4830 dólares por onza, mientras que el platino al contado avanzó 0.7%, para ubicarse en 1,704.03 dólares por onza.
Los movimientos coincidieron con una depreciación del dólar estadounidense frente a otras monedas importantes.
El índice dólar, que mide el desempeño de la divisa estadounidense respecto a una canasta de monedas internacionales, retrocedió 0.3%, hasta 102.33 puntos.
Cuando el dólar pierde valor, el oro y otras materias primas denominadas en esa moneda pueden resultar más accesibles para compradores que utilizan divisas distintas, lo que puede favorecer la demanda internacional.
La debilidad de la moneda estadounidense contribuyó así al avance de los metales preciosos durante la sesión.
Perspectivas del mercado del oro
La recuperación del oro reflejó una combinación de menores precios del petróleo, depreciación del dólar y persistente incertidumbre económica y geopolítica.
Sin embargo, el comportamiento futuro del metal dependerá en gran medida de las expectativas sobre inflación y tasas de interés.
Las interrupciones en el suministro energético podrían incrementar la demanda de activos defensivos, pero también elevar las presiones inflacionarias y reforzar la posibilidad de nuevos ajustes monetarios.
Por ello, el reporte de inflación estadounidense del miércoles será una referencia importante para los operadores que buscan anticipar las próximas decisiones de la Reserva Federal.
A más largo plazo, las compras de bancos centrales y las estrategias de diversificación de reservas internacionales seguirán siendo factores relevantes para la demanda de oro.
