Oro sube 1.5% ante caída del dólar y rendimientos de bonos del Tesoro de Estados Unidos

Gold coin

Written by

in

Los precios del oro avanzaron durante las operaciones asiáticas del viernes, impulsados por el debilitamiento del dólar estadounidense y la disminución de los rendimientos de los bonos del Tesoro, mientras los inversionistas evaluaban los riesgos inflacionarios relacionados con el encarecimiento del petróleo y las perspectivas de la política monetaria de la Reserva Federal.

El oro al contado aumentó 1.5%, hasta 4,218.15 dólares por onza, mientras que los futuros estadounidenses del metal también ganaron 1.5%, para ubicarse en 4,219.40 dólares.

Con estos movimientos, el oro se encaminaba a registrar una ganancia semanal aproximada de 1.3%, después de varios días de volatilidad en los mercados financieros.

Otros metales preciosos también mostraron avances. La plata subió 2%, hasta 60.63 dólares por onza, mientras que el platino aumentó 2.5%, a 1,686.15 dólares por onza.

Debilidad del dólar y menores rendimientos favorecen al oro

La reciente tendencia alcista del dólar estadounidense se interrumpió durante la jornada, lo que redujo el costo del oro para los compradores que utilizan otras monedas.

Al mismo tiempo, el rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años disminuyó por segunda sesión consecutiva.

La reducción de los rendimientos de la deuda gubernamental puede favorecer al oro, debido a que disminuye el atractivo relativo de los instrumentos financieros que generan intereses.

A diferencia de los bonos y otros activos de renta fija, el oro no proporciona intereses ni dividendos, por lo que sus precios suelen reaccionar a las expectativas sobre las tasas de interés.

La combinación de un dólar más débil y menores rendimientos respaldó la recuperación del metal, aunque persiste la incertidumbre sobre las próximas decisiones de política monetaria en Estados Unidos.

Reserva Federal mantiene abierta la posibilidad de nuevas alzas de tasas

Los inversionistas continuaron evaluando la posibilidad de nuevos incrementos en las tasas de interés estadounidenses ante la persistencia de riesgos inflacionarios.

El jueves, Alberto Musalem, presidente de la Reserva Federal de San Luis, señaló que sería necesario aplicar un endurecimiento monetario adicional para regresar la inflación al objetivo de 2% del banco central dentro de un plazo razonable.

Musalem indicó que las tasas podrían necesitar nuevos aumentos durante los próximos seis a nueve meses.

Sin embargo, evitó precisar si respaldaría un incremento durante la reunión de política monetaria de la Reserva Federal programada para el 27 y 28 de octubre.

De acuerdo con la herramienta CME FedWatch, los operadores asignaban una probabilidad de 18% a un aumento de tasas en octubre y de 82% a un incremento en diciembre.

Las expectativas de mayores costos de financiamiento representan un posible obstáculo para el avance del oro.

Cuando las tasas de interés suben, los depósitos bancarios y los instrumentos de deuda pueden ofrecer rendimientos más atractivos, elevando el costo de oportunidad de mantener activos que no generan ingresos, como el metal precioso.

No obstante, el oro también puede beneficiarse de una mayor demanda durante periodos de incertidumbre económica y preocupación por la inflación.

Aumento del petróleo genera nuevas preocupaciones inflacionarias

Los movimientos en los mercados energéticos continuaron influyendo en las perspectivas de los metales preciosos.

El crudo Brent superó los 104 dólares por barril debido a los temores sobre interrupciones en el suministro relacionadas con el conflicto en Medio Oriente.

El encarecimiento del petróleo puede elevar los costos de transporte, producción industrial y energía para los hogares, lo que podría prolongar las presiones inflacionarias.

En ese escenario, los bancos centrales podrían mantener políticas monetarias restrictivas o considerar nuevos incrementos en las tasas de interés.

Esta situación genera efectos contrapuestos para el oro.

Aunque tradicionalmente se considera una posible cobertura frente a la inflación y la incertidumbre financiera, las expectativas de tasas elevadas pueden limitar su atractivo para los inversionistas.

Por ello, la evolución de los precios energéticos y las decisiones de política monetaria seguirán siendo factores importantes para el mercado del metal precioso.

Compras de bancos centrales podrían respaldar los precios

Además de los movimientos del dólar y los rendimientos de los bonos, la demanda de los bancos centrales continúa siendo un elemento relevante para el mercado del oro.

Las compras de reservas por parte de autoridades monetarias, junto con las preocupaciones sobre los elevados niveles de deuda pública, podrían proporcionar respaldo a los precios.

Analistas también han señalado que el banco central de China podría continuar incrementando sus reservas de oro, lo que representaría una fuente adicional de demanda.

Sin embargo, todavía existe incertidumbre sobre el volumen y el calendario de posibles adquisiciones futuras.

Las compras de los bancos centrales pueden influir en el equilibrio de oferta y demanda a largo plazo, aunque los precios también dependen de los flujos de inversión, los movimientos cambiarios y las expectativas sobre las tasas de interés.

Cobre también registra ganancias

Los metales industriales acompañaron los avances observados en el mercado de metales preciosos.

Los futuros de referencia del cobre en la Bolsa de Metales de Londres (LME) subieron 1.2%, hasta 14,512.33 dólares por tonelada.

Por su parte, los futuros estadounidenses del cobre aumentaron 1.5%, para ubicarse en 6.67 dólares por libra.

Aunque el cobre también registró ganancias, su comportamiento depende de factores adicionales, como la demanda industrial, la actividad manufacturera y las condiciones de suministro.

En conjunto, el avance del oro durante el viernes reflejó el apoyo de un dólar más débil y menores rendimientos de los bonos estadounidenses, mientras las preocupaciones sobre la inflación y la posibilidad de nuevas alzas de tasas de la Reserva Federal continuaron generando incertidumbre.

Los inversionistas seguirán atentos a los precios del petróleo, las decisiones del banco central estadounidense y la demanda de oro de las autoridades monetarias para evaluar las perspectivas del mercado.