Las acciones de American Express (NYSE:AXP) retrocedieron casi 2% en las operaciones posteriores al cierre del jueves, después de que la Oficina del Contralor de la Moneda de Estados Unidos (OCC) impusiera una multa de 350 millones de dólares por deficiencias en los controles de prevención de lavado de dinero de la compañía.
El regulador bancario estadounidense señaló que la subsidiaria bancaria nacional de American Express no identificó ni reportó oportunamente aproximadamente 13,000 millones de dólares en operaciones sospechosas de lavado de dinero entre 2014 y 2025.
La medida regulatoria se produjo tras detectar debilidades en los procedimientos de cumplimiento del banco, incluidas deficiencias en la experiencia y capacitación del personal, fallas en los controles internos y problemas en las evaluaciones independientes.
American Express no admitió ni negó los hallazgos del regulador.
La Junta de la Reserva Federal también emitió una orden de cese y desistimiento contra American Express y American Express Travel Related Services, sumándose a las medidas anunciadas contra la compañía.
OCC identifica deficiencias sistémicas en el programa de cumplimiento
De acuerdo con la OCC, la subsidiaria bancaria nacional de American Express no mantuvo un programa de prevención de lavado de dinero suficientemente alineado con los riesgos asociados a sus operaciones.
El regulador identificó diversas deficiencias que afectaron la capacidad del banco para detectar, investigar y reportar transacciones potencialmente sospechosas.
Entre ellas se encontraban problemas de conocimiento y capacitación del personal, debilidades en los procedimientos internos de supervisión y evaluaciones independientes insuficientes de los controles de cumplimiento.
La OCC calificó las deficiencias como sistémicas, lo que indica que los problemas iban más allá de incidentes aislados o transacciones individuales.
De acuerdo con los requisitos estadounidenses de prevención de lavado de dinero, las instituciones financieras deben mantener sistemas adecuados para identificar actividades sospechosas y reportar las operaciones correspondientes a las autoridades regulatorias y de procuración de justicia.
La OCC concluyó que American Express no había cumplido adecuadamente con estas obligaciones durante el periodo revisado.
Aproximadamente 13,000 millones de dólares en operaciones sospechosas no se reportaron a tiempo
El regulador indicó que el banco no identificó ni reportó oportunamente aproximadamente 13,000 millones de dólares en actividades sospechosas de lavado de dinero basado en operaciones comerciales.
Este tipo de lavado de dinero puede involucrar el uso de transacciones comerciales para ocultar el movimiento o el origen de recursos, lo que hace especialmente importante contar con sistemas eficaces de monitoreo.
La OCC también identificó casos relacionados con cuentas asociadas a personas vinculadas internamente con el banco.
Los hallazgos se refieren a fallas en la identificación y el reporte de actividades sospechosas, y no establecen que la totalidad de los 13,000 millones de dólares corresponda a operaciones de lavado de dinero confirmadas.
Sin embargo, el volumen de las transacciones puso de manifiesto las posibles consecuencias de las debilidades en los sistemas de supervisión de delitos financieros.
El regulador señaló que las fallas de reporte también provocaron que información importante no estuviera disponible oportunamente para las autoridades encargadas de investigar posibles delitos financieros.
Regulador bancario cuestiona los procedimientos de gestión de riesgos
Jonathan Gould, contralor de la Moneda de Estados Unidos, señaló que American Express no había mantenido un sistema de cumplimiento adecuadamente adaptado a los riesgos de lavado de dinero derivados de sus actividades.
Según Gould, estas deficiencias impidieron que el banco identificara y reportara oportunamente operaciones sospechosas significativas.
Las fallas también limitaron la información disponible para las autoridades encargadas de investigar posibles delitos financieros.
Los hallazgos de la OCC se concentraron en la eficacia de los sistemas de cumplimiento de American Express y en su capacidad para identificar riesgos en las operaciones bancarias correspondientes.
La multa de 350 millones de dólares refleja la evaluación del regulador sobre la gravedad de las deficiencias detectadas durante su revisión.
Además de las sanciones económicas, las medidas regulatorias pueden exigir que las instituciones fortalezcan sus controles internos, mejoren sus mecanismos de supervisión y demuestren avances en la corrección de los problemas identificados.
Reserva Federal emite una orden regulatoria adicional
La Junta de la Reserva Federal también adoptó medidas contra American Express y American Express Travel Related Services.
El banco central emitió una orden de cese y desistimiento que establece requisitos adicionales relacionados con las prácticas de cumplimiento de la compañía.
Estas órdenes buscan corregir las deficiencias identificadas y exigir a las instituciones financieras la aplicación de medidas correctivas.
La participación tanto de la OCC como de la Reserva Federal refleja el escrutinio regulatorio sobre los procedimientos de prevención de delitos financieros de American Express.
La compañía deberá atender las preocupaciones planteadas por las autoridades mientras mantiene sus operaciones bancarias y de pagos.
Las medidas también aumentan la atención sobre los mecanismos de gobierno corporativo, gestión de riesgos y supervisión del cumplimiento normativo.
American Express se compromete a atender las preocupaciones regulatorias
Stephen Squeri, presidente y director ejecutivo de American Express, señaló que la compañía toma seriamente su responsabilidad de combatir los delitos financieros.
El directivo afirmó que American Express está plenamente comprometida a atender las preocupaciones identificadas por la OCC y la Junta de la Reserva Federal.
La empresa también indicó que la multa de 350 millones de dólares no afectará sus perspectivas financieras para 2026.
Esta declaración sugiere que American Express no espera que la medida regulatoria requiera modificar sus proyecciones financieras anuales.
Sin embargo, la compañía deberá implementar las mejoras necesarias en sus sistemas de cumplimiento y satisfacer los requisitos establecidos por las autoridades.
Los inversionistas estarán atentos a los posibles costos relacionados con estas medidas, así como a cualquier información adicional sobre los avances de la empresa.
Inversionistas evalúan las consecuencias financieras y regulatorias
La caída de las acciones de American Express después del anuncio reflejó las preocupaciones de los inversionistas sobre los hallazgos regulatorios y sus posibles consecuencias.
Aunque la compañía señaló que la multa no modificará sus perspectivas financieras para 2026, la medida puso de manifiesto debilidades en los controles destinados a prevenir y detectar delitos financieros.
El cumplimiento regulatorio es un aspecto importante para las instituciones financieras, ya que las deficiencias pueden generar multas, supervisión adicional y mayores gastos operativos.
Para American Express, el impacto financiero inmediato incluye la sanción de 350 millones de dólares, mientras que las consecuencias a largo plazo dependerán de las medidas necesarias para fortalecer su programa de cumplimiento.
La capacidad de la compañía para demostrar mejoras en el monitoreo de transacciones, la capacitación del personal y la supervisión interna será importante durante su respuesta a las órdenes regulatorias.
La caída de las acciones en las operaciones posteriores al cierre del jueves se produjo tras el anuncio de la multa y las medidas relacionadas, mientras los inversionistas evaluaban sus implicaciones para la gestión de riesgos y las futuras obligaciones de cumplimiento de la empresa.
