Los precios del oro bajaron el jueves y tocaron su nivel más bajo en dos meses, mientras el resurgimiento de las tensiones militares entre Estados Unidos e Irán impulsó al alza los precios del petróleo y reavivó las preocupaciones por un nuevo choque inflacionario.
A las 05:33 ET (09:33 GMT), el oro al contado caía 1.4% hasta los 4,392.88 dólares por onza, mientras que los futuros del oro retrocedían 1.3% hasta los 4,423.37 dólares por onza. Las pérdidas del jueves llevaron al oro spot por debajo del nivel de 4,400 dólares por onza, rompiendo el rango de cotización de entre 4,400 y 4,600 dólares que había predominado desde mediados de mayo.
Los Nuevos Ataques Entre Estados Unidos e Irán Reavivan la Incertidumbre en los Mercados
La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán anunció que lanzó ataques contra una base aérea estadounidense en Kuwait en respuesta a los ataques previos de Estados Unidos contra la ciudad portuaria iraní de Bandar Abbas.
Por separado, las autoridades kuwaitíes confirmaron que las defensas aéreas del país interceptaron misiles y drones, aunque no especificaron el origen de los ataques.
La nueva escalada militar marca una reanudación de las hostilidades abiertas entre Washington y Teherán, a pesar de las reiteradas declaraciones de Estados Unidos asegurando que seguía vigente un frágil alto al fuego. A principios de esta semana, Washington describió sus ataques contra Irán como acciones defensivas.
Los acontecimientos del jueves ocurrieron poco después de que el presidente estadounidense Donald Trump desmintiera reportes que sugerían que Irán reabriría las rutas comerciales a través del Estrecho de Ormuz dentro de un mes. Posteriormente, Trump dejó claro que aún no estaba convencido de las propuestas destinadas a alcanzar un acuerdo de paz para poner fin al conflicto, que ya se extiende por aproximadamente tres meses.
El Repunte del Petróleo Mantiene Elevados los Riesgos de Inflación
Los precios del petróleo volvieron a subir tras la más reciente escalada, manteniéndose por debajo de los 100 dólares por barril, aunque todavía muy por encima de los niveles previos al conflicto.
Los mercados siguen preocupados de que un aumento prolongado en los precios de la energía pueda provocar una nueva ola inflacionaria a nivel mundial, obligando a los bancos centrales a responder con más incrementos en las tasas de interés.
Este tipo de entorno suele ser desfavorable para el oro, ya que se trata de un activo que no genera rendimiento y normalmente pierde atractivo cuando las tasas de interés permanecen elevadas durante más tiempo.
“Los mercados de tasas siguen reflejando expectativas elevadas sobre los bancos centrales,” señalaron analistas de ING en una nota.
Los Inversionistas Esperan Datos Clave de Inflación en Estados Unidos
Más señales sobre la evolución de la inflación podrían conocerse más tarde este jueves con la publicación del índice de precios del gasto en consumo personal (PCE) de Estados Unidos correspondiente a abril.
Los economistas esperan que la inflación anual general medida por el PCE se acelere a 3.8% desde 3.5%, mientras que la lectura mensual se desaceleraría a 0.5% desde 0.7%.
La inflación subyacente PCE, que excluye componentes más volátiles como alimentos y energía, se proyecta ligeramente al alza a 3.3% anual y sin cambios en 0.3% mensual.
El índice PCE es una de las medidas de inflación preferidas por la Reserva Federal, y los comentarios recientes de funcionarios del banco central han mostrado crecientes diferencias internas respecto al futuro rumbo de las tasas de interés.
