Morgan Stanley señaló esta semana que la inteligencia artificial está comenzando a influir en los mercados laborales, pero su impacto general sigue siendo reducido, según los resultados de su nuevo indicador de disrupción por IA.
El banco analizó distintas ocupaciones e industrias clasificadas según su nivel de exposición a la IA. Aunque las tasas de desempleo en los puestos con mayor exposición parecen ligeramente más altas que lo habitual, el efecto sobre el desempleo total es mínimo, ya que añade como máximo 0.1 puntos porcentuales.
Los datos sugieren que los trabajadores jóvenes son los más afectados, con señales más claras de una menor demanda laboral en empleos con mayor exposición a tecnologías de inteligencia artificial.
Sin embargo, Morgan Stanley destacó que los efectos de desplazamiento se vuelven menos visibles al analizar la economía en su conjunto. A nivel sectorial, los datos de nóminas no muestran evidencia clara de pérdidas de empleo directamente relacionadas con la IA.
El indicador tiene como objetivo medir cómo la adopción de la inteligencia artificial está influyendo en el empleo a través de distintos sectores y grupos demográficos dentro del mercado laboral.
