Las acciones de Arm Holdings (NASDAQ:ARM) subieron alrededor de 13% en las operaciones previas a la apertura del mercado el miércoles, después de que analistas reaccionaran positivamente al nuevo procesador desarrollado internamente por la compañía, describiéndolo como un paso importante que podría ampliar su modelo de negocio y fortalecer su potencial de ganancias a largo plazo.
El analista Simon Leopold de Raymond James elevó la recomendación de la acción a Outperform y fijó un precio objetivo de 166 dólares, señalando el movimiento de Arm “para incluir un elemento de semiconductor fabless”.
Añadió que el cambio estratégico “generaría un fuerte beneficio operativo, impulsaría el crecimiento y añadiría una nueva dimensión a la estrategia”, además de indicar que Arm ha elevado su previsión a largo plazo, proyectando ganancias de 3 dólares por acción para el año fiscal 2028 y de 9 dólares para el año fiscal 2031.
La firma destacó el lanzamiento del CPU AGI de Arm, desarrollado en colaboración con Meta, que planea desplegar el procesador junto con su acelerador MTIA.
Raymond James señaló que el nuevo chip, construido con núcleos Neoverse V3 y una arquitectura de alto ancho de banda, ofrece “2 veces el rendimiento de los CPU x86” en su configuración de referencia de alto nivel y está diseñado para cargas de trabajo de inteligencia artificial agentiva.
“Meta se ha comprometido con múltiples generaciones. Además, Arm ha confirmado implementaciones con otros clientes como Cerebras, Cloudflare, F5, OpenAI, Positron, Rebellions, SAP y SK Telecom”, señaló Leopold.
Chris Caso, analista de Wolfe Research, escribió en una nota a los inversionistas que el CPU AGI representa la entrada de Arm en el “mercado de CPU comercial de más de 100 mil millones de dólares”, y prevé que el procesador podría alcanzar ingresos de hasta 15 mil millones de dólares para el año fiscal 2031.
Caso añadió que Arm “se siente cómodo con más de 3 dólares de EPS para el año fiscal 2028”, superando su estimación anterior.
Ambas firmas consideran que el crecimiento de la inteligencia artificial agentiva y la expansión de la cartera de clientes de Arm apuntan a una oportunidad de mercado mucho mayor a largo plazo para la compañía.
