IBM presenta una arquitectura de referencia para supercomputación centrada en lo cuántico

IBM (NYSE:IBM) publicó el 12 de marzo de 2026 su primera arquitectura de referencia para supercomputación centrada en lo cuántico, ofreciendo un marco para integrar procesadores cuánticos con sistemas de computación clásicos como CPUs y GPUs en entornos locales, centros de investigación y plataformas en la nube.

La arquitectura combina hardware cuántico con infraestructura informática tradicional, redes de alta velocidad y almacenamiento compartido para gestionar cargas de trabajo computacionales complejas. El enfoque de IBM coordina flujos de trabajo que integran computación cuántica y clásica mediante herramientas de orquestación integradas y marcos de software abiertos, incluido Qiskit.

“El futuro está en la supercomputación centrada en lo cuántico, donde los procesadores cuánticos trabajan junto con la computación clásica de alto rendimiento para resolver problemas que antes estaban fuera de alcance”, dijo Jay Gambetta, Director de IBM Research y IBM Fellow.

Varios proyectos de investigación colaborativa ya han demostrado el potencial de esta arquitectura. Científicos de IBM, la Universidad de Manchester, la Universidad de Oxford, ETH Zurich, EPFL y la Universidad de Regensburg lograron crear una molécula de medio Möbius y verificar su estructura electrónica mediante supercomputación cuántica, con resultados publicados en Science. Por su parte, investigadores de Cleveland Clinic simularon una mini proteína tipo jaula de triptófano con 303 átomos, uno de los modelos moleculares más grandes ejecutados en una supercomputadora centrada en lo cuántico.

En otra colaboración, científicos de IBM, RIKEN y la Universidad de Chicago identificaron el estado de menor energía de sistemas cuánticos diseñados, superando métodos que dependen únicamente de computación clásica. Investigadores de RIKEN e IBM también realizaron simulaciones cuánticas de clústeres de hierro-azufre utilizando un intercambio de datos en circuito cerrado entre un procesador IBM Quantum Heron y los 152.064 nodos de computación clásicos de la supercomputadora Fugaku de RIKEN.

IBM también colabora con el Instituto Politécnico Rensselaer para mejorar la programación de flujos de trabajo y la orquestación entre recursos cuánticos y de computación de alto rendimiento. La empresa señaló que los nuevos algoritmos desarrollados sobre esta arquitectura podrían impulsar aplicaciones en química, ciencia de materiales y optimización.