El oro se encamina a una caída semanal mientras el dólar fuerte reduce su atractivo como refugio

Los precios del oro subieron ligeramente el viernes, pero se mantienen en camino de registrar pérdidas semanales, ya que la fortaleza del dólar estadounidense y el aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro han reducido el atractivo del metal pese a las tensiones geopolíticas en Medio Oriente.

A las 04:35 ET (09:35 GMT), el oro al contado subía 0.4% hasta los 5,101.35 dólares por onza, mientras que los futuros del oro avanzaban 0.6% hasta los 5,110.14 dólares por onza.

A pesar de estas ganancias moderadas el viernes, el metal precioso se encamina a caer más de 3% en la semana, presionado por el reciente fortalecimiento del dólar y por la reducción de las expectativas de recortes de tasas de interés por parte de la Reserva Federal en el corto plazo.

El conflicto con Irán mantiene a los mercados en tensión

El conflicto en Medio Oriente entró en su séptimo día el viernes sin señales claras de que las tensiones estén disminuyendo, lo que mantiene a los mercados financieros globales en alerta.

Los enfrentamientos entre Estados Unidos, Israel e Irán se han intensificado en los últimos días, con ataques con misiles y acciones de represalia que se han extendido por la región, aumentando los temores sobre posibles interrupciones en el suministro mundial de energía.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que quiere tener un papel en la decisión sobre quién será el próximo líder de Irán una vez que termine la guerra, comentarios que subrayan la creciente incertidumbre sobre el futuro político de la región.

El oro suele beneficiarse de la incertidumbre geopolítica y de tasas de interés más bajas. Sin embargo, el metal ha tenido dificultades para ganar impulso esta semana, ya que un dólar más fuerte y el aumento de los rendimientos de los bonos han reducido su atractivo para los inversionistas.

El dólar fuerte y las preocupaciones sobre la Fed limitan el avance

El índice del dólar estadounidense se encamina a registrar un aumento semanal cercano al 1.5%.

Mientras tanto, los precios del petróleo se preparan para subir más de 18% esta semana, ya que el conflicto amenaza infraestructura energética clave y rutas marítimas en el Golfo. El aumento del crudo ha reavivado las preocupaciones sobre una nueva ola de inflación global.

Estas preocupaciones inflacionarias han complicado el panorama para los bancos centrales, incluida la Reserva Federal de Estados Unidos. Los precios más altos de la energía tienden a impulsar la inflación y podrían hacer que los responsables de la política monetaria sean más cautelosos a la hora de recortar las tasas de interés en el corto plazo.

Los inversionistas ahora están centrando su atención en el informe de nóminas no agrícolas de febrero en Estados Unidos que se publicará más tarde el viernes, el cual podría ofrecer nuevas señales sobre la fortaleza del mercado laboral y la dirección de la política monetaria.

Un resultado más fuerte de lo esperado podría reforzar la idea de que la Reserva Federal tiene margen para retrasar los recortes de tasas.

Las existencias de cobre en la LME aumentan

Entre otros metales preciosos, la plata subió 1.9% hasta los 83.778 dólares por onza, mientras que el platino avanzó 0.8% hasta los 2,147.35 dólares por onza.

Los futuros de cobre de referencia en la Bolsa de Metales de Londres bajaron 0.1% hasta los 12,919.00 dólares por tonelada, mientras que los futuros de cobre en Estados Unidos subieron 0.4% hasta los 5.8320 dólares por libra.

Las existencias de cobre monitoreadas por la LME aumentaron casi 8% el jueves, alcanzando su nivel más alto en 16 meses.

“El aumento de inventarios refleja fuertes entradas en los almacenes de la LME, impulsadas por cambios en los incentivos de precios regionales. El cobre de la LME se ha estado negociando con una prima muy estrecha frente al Comex, revirtiendo la estructura del año pasado que incentivaba que el metal fluyera hacia los almacenes en Estados Unidos. A medida que estas señales de precios se normalizan, el metal está siendo redirigido cada vez más hacia los inventarios globales de las bolsas”, dijeron analistas de ING en una nota.

“El aumento de inventarios crea un entorno más difícil para los precios en el corto plazo”, añadieron los analistas de ING.