Los analistas de Morgan Stanley señalaron que la rápida aparición de nuevos modelos de inteligencia artificial representa “riesgos estructurales” para los mercados bursátiles, aunque también identificaron varios “elementos contradictorios” dentro del relato general sobre la disrupción impulsada por la IA.
Las acciones del sector global de software han estado bajo presión en las últimas semanas, ya que los inversionistas reaccionan al lanzamiento de herramientas avanzadas de IA capaces de replicar o mejorar servicios que tradicionalmente ofrecen empresas que cotizan en bolsa.
La debilidad se ha extendido más allá del software, alcanzando industrias que van desde el análisis de datos hasta la logística y el sector inmobiliario, en medio de preocupaciones en Wall Street sobre el impacto amplio que podría tener la adopción de la IA.
Desde el 28 de enero, el Nasdaq Composite, con fuerte peso tecnológico, ha retrocedido más de 5%, mientras que el llamado grupo de las “Siete Magníficas” de mega capitalización tecnológica ha caído más de 8%. Gigantes del mercado como Microsoft (NASDAQ:MSFT) y Amazon (NASDAQ:AMZN) han bajado 17% y 18%, respectivamente, en medio de dudas sobre el retorno de las fuertes inversiones de los grandes proveedores de nube en infraestructura de IA.
En una nota de análisis, el equipo encabezado por Michael Wilson y Andrew Pauker destacó lo que describieron como “elementos contradictorios” en la narrativa dominante sobre la IA, especialmente “en el sentido de que todos parecen estar en foco al mismo tiempo.”
“Por ejemplo, si la IA va a ser altamente disruptiva y de gran alcance en términos de su efectividad, ¿no respalda eso el caso de inversión para los habilitadores de infraestructura y cómputo, especialmente cuando el mercado está premiando ampliamente el alto gasto de capital sobre ventas, el costo de capital se mantiene contenido, el costo del cómputo sigue siendo elevado y las valuaciones no se han expandido desde el ’23 para los habilitadores de mega capitalización?”, escribieron los analistas.
“Además, si es probable que la adopción de la IA conduzca a mayores pérdidas de empleo, ¿no existe un periodo de transición en el que la rotación natural no se reemplace, se logren eficiencias y los márgenes se expandan?”
Añadieron que la volatilidad podría persistir en el corto plazo a medida que el ciclo económico entra en lo que describieron como una “ventana estacional débil” y la liquidez “permanece ajustada.” No obstante, señalaron que el fortalecimiento más amplio de las utilidades está favoreciendo una rotación de capital hacia acciones cíclicas.
En este entorno, los analistas indicaron que prefieren el S&P 600 Small Cap Index frente al Russell 2000, al considerarlo de mayor calidad y menos expuesto a segmentos de crecimiento especulativo. También favorecen acciones de salud de gran capitalización como “exposición defensiva” ante posibles episodios de volatilidad futura.
En cuanto a acciones específicas, el equipo ve “puntos de entrada atractivos” en empresas de software como Palo Alto Networks (NASDAQ:PANW) e Intuit (NASDAQ:INTU), así como en compañías de servicios empresariales y bienes raíces como S&P Global, TransUnion y CBRE Group.

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