Los precios del petróleo bajaron con fuerza este lunes, con un descenso superior al 1%, luego de que disminuyeran las preocupaciones por posibles interrupciones del suministro en Medio Oriente tras la reanudación del diálogo entre Estados Unidos e Irán sobre el programa nuclear de Teherán.
Los futuros del Brent retrocedieron 84 centavos, o 1.2%, a 67.21 dólares por barril a las 07:47 GMT, mientras que el West Texas Intermediate de Estados Unidos cayó 82 centavos, o 1.3%, a 62.73 dólares.
“Con más conversaciones en el horizonte, el temor inmediato a interrupciones del suministro en Medio Oriente se ha reducido considerablemente”, señaló Tony Sycamore, analista de mercados de IG.
Washington y Teherán afirmaron que continuarán las negociaciones indirectas tras lo que ambas partes describieron como conversaciones constructivas celebradas el viernes en Omán. Esto ayudó a aliviar el temor de que un fracaso en las negociaciones acercara a la región a un conflicto abierto, especialmente después del reciente despliegue adicional de fuerzas militares estadounidenses en la zona.
Aproximadamente una quinta parte del consumo mundial de petróleo pasa por el estrecho de Ormuz, entre Omán e Irán, lo que convierte a la región en un punto crítico para los mercados energéticos globales.
La semana pasada, tanto el Brent como el WTI registraron caídas superiores al 2%, su primer retroceso semanal en siete semanas, a medida que se relajaron las tensiones geopolíticas.
No obstante, persisten riesgos subyacentes. El ministro de Relaciones Exteriores de Irán advirtió que el país atacaría bases estadounidenses en Medio Oriente si es agredido, lo que pone de relieve la fragilidad de la calma actual.
“La volatilidad sigue siendo elevada debido a la persistencia de mensajes contradictorios. Cualquier titular negativo podría reactivar rápidamente las primas de riesgo en los precios del petróleo esta semana”, afirmó Priyanka Sachdeva, analista senior de Phillip Nova.
Los inversionistas también siguen de cerca los esfuerzos de Occidente para limitar los ingresos petroleros de Rusia, que financian su guerra en Ucrania. El viernes, la Comisión Europea propuso una prohibición amplia de los servicios que respaldan las exportaciones marítimas de crudo ruso.
Al mismo tiempo, las refinerías de India —antes los mayores compradores de crudo ruso transportado por mar— están evitando cargamentos con entrega en abril y podrían mantenerse al margen por más tiempo, según fuentes del sector. Este giro también podría ayudar a Nueva Delhi a cerrar un acuerdo comercial con Washington.
“Los mercados petroleros seguirán siendo sensibles a qué tan amplia sea esta transición lejos del crudo ruso, a si la reducción de compras de India se mantiene más allá de abril y a la rapidez con la que puedan habilitarse flujos alternativos”, agregó Sachdeva.

Leave a Reply