Las fuentes que impulsan el crecimiento de la economía estadounidense se han vuelto cada vez más “estrechas”, mientras que amplias partes de la producción del país se encuentran “débiles o en contracción”, según analistas de UBS.
En una nota de investigación, los analistas de UBS, entre ellos Jonathan Pingle y Alan Detmeister, señalaron que el panorama económico de Estados Unidos hasta 2028 depende en gran medida de la inversión en inteligencia artificial. El gasto en este ámbito se ha disparado gracias al entusiasmo por las aplicaciones emergentes de esta tecnología.
No obstante, advirtieron que la inversión en IA sigue estando muy concentrada en empresas tecnológicas de mega capitalización, que ahora enfrentan una presión creciente para empezar a mostrar retornos claros de ese gasto.
Los analistas añadieron que el desempeño general del mercado bursátil también se ha apoyado de forma desproporcionada en el consumo de los hogares de mayores ingresos, lo que refuerza la percepción de que la economía estadounidense es cada vez más “K-shaped”.
En este escenario, la recuperación posterior a la pandemia está siendo impulsada principalmente por los estadounidenses con mayores recursos y por las grandes corporaciones, mientras que los trabajadores de menores ingresos siguen enfrentando elevados costos de vida. UBS también señaló que los amplios aranceles impuestos por el presidente Donald Trump han generado presiones adicionales sobre los ingresos reales.
A pesar de estos retos estructurales, los datos recientes indican que la economía de EE. UU. se ha mantenido en general resistente. El mercado laboral muestra contrataciones limitadas pero despidos relativamente bajos, mientras que la inflación se ha estabilizado, aunque sigue por encima del objetivo del 2% de la Reserva Federal.
UBS también destacó la principal ley presupuestaria impulsada por Trump y aprobada el año pasado, la cual se espera que “ponga un piso” al crecimiento económico. Según los analistas, la legislación probablemente impulsará un aumento en los reembolsos de impuestos, brindando apoyo al crecimiento en el corto plazo.
En este contexto, la Reserva Federal —que recortó las tasas de interés en varias ocasiones el año pasado para apuntalar el empleo— es vista manteniendo sin cambios los tipos en su próxima reunión de política monetaria esta semana.
De cara al futuro, UBS prevé que el banco central terminará aplicando dos recortes de tasas en 2026, llevando el rango objetivo de la tasa de fondos federales a entre 3% y 3.25%.

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