Analistas de JPMorgan consideran que la economía global avanza con mayor fuerza hacia un modelo impulsado por los activos, dejando atrás uno centrado principalmente en los salarios y los ingresos laborales.
En una nota de investigación, el equipo liderado por Joyce Chang señaló que la fuerte inversión en inteligencia artificial y el aumento de la riqueza patrimonial se encuentran “en el centro” de esta transición. Como resultado, sostienen que “los indicadores tradicionales están perdiendo poder explicativo, ya que el panorama económico depende cada vez más de los precios de los activos, la liquidez y las condiciones financieras”.
Bajo este contexto, los analistas identificaron una serie de temas estratégicos que podrían marcar el rumbo de los mercados y del debate de políticas públicas en 2026.
Uno de los más relevantes será un “ensanchamiento de la brecha” entre “los propietarios de activos y los ingresos salariales”, reforzando la idea de una economía en forma de “K”, en la que los resultados económicos divergen de manera significativa entre distintos segmentos de la población.
Asimismo, esperan que continúe el auge del gasto de capital impulsado por la inteligencia artificial, lo que podría llevar al S&P 500 por encima de los 8,000 puntos. Al mismo tiempo, prevén que la innovación tecnológica se expanda más allá de la IA hacia áreas como la biotecnología, la computación cuántica y los servicios financieros.
Estos avances, añadieron, se están convirtiendo junto con las materias primas en “los nuevos campos de batalla” dentro de la creciente “guerra tecnológica” entre Estados Unidos y China.
En materia fiscal, los analistas señalaron que los cambios tributarios incluidos en el proyecto presupuestal emblemático del presidente Donald Trump, aprobado el año pasado, deberían impulsar la inversión y los beneficios personales. No obstante, advirtieron que el crecimiento del mercado laboral podría desacelerarse y que los problemas de asequibilidad seguirán sin resolverse.
La política comercial también se mantiene como un foco de incertidumbre. El futuro de los aranceles impuestos por Trump está en juego, y JPMorgan prevé que una decisión clave de la Suprema Corte sobre la legalidad de estas amplias medidas podría llegar en la primera mitad de 2026.
En el ámbito político, “paradojas persistentes y una polarización cada vez más profunda, junto con avances desiguales en productividad” marcarán el ambiente de cara a las elecciones intermedias en Estados Unidos más adelante este año.
A nivel internacional, la política exterior estadounidense continuará alejándose de un orden multilateral basado en reglas, para adoptar un enfoque más transaccional y de “traslado de cargas”. Según los analistas, los mercados emergentes podrían beneficiarse especialmente de este cambio, mientras que Europa enfrentaría el impacto más negativo.
Desde la perspectiva de inversión, JPMorgan anticipa que la diversificación internacional seguirá siendo altamente demandada, junto con una mayor asignación a activos alternativos que van más allá de las categorías tradicionales como acciones, bonos y efectivo.
Por último, los analistas destacaron lo que denominaron las “seis D” — “déficits, desregulación, despoblación, descarbonización, desglobalización y desdolarización” — factores que, en su opinión, influirán en las perspectivas de 2026 “y más allá”.

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