La inflación en México se desaceleró a una tasa anual de 3.7% en diciembre, ligeramente por debajo del 3.8% registrado en noviembre, marcando su primera baja tras dos meses consecutivos de aceleración.
El dato se ubicó por debajo de las expectativas del mercado recopiladas por LSEG, que anticipaban que la inflación se mantendría sin cambios. Con este resultado, la inflación general permanece dentro del rango objetivo de 2% a 4% establecido por el Banco de México, conocido como Banxico.
El desglose de la información mostró que la moderación de los precios fue generalizada. La inflación no subyacente se redujo a 1.6% anual desde 1.7% en noviembre, impulsada principalmente por la caída en los precios de la energía y de los bienes y servicios regulados.
La inflación subyacente, que excluye los componentes más volátiles y es seguida de cerca por las autoridades monetarias, también presentó una ligera disminución, al ubicarse en 4.3% anual frente al 4.4% del mes previo.
La leve disminución de las presiones inflacionarias podría abrir espacio para que Banxico considere un recorte en la tasa de interés en febrero. Sin embargo, el enfoque prudente del banco central y el nivel todavía elevado de la inflación subyacente sugieren que mantener las tasas sin cambios sigue siendo el escenario más probable en el corto plazo.

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